30 de marzo de 2012

De tigre a Chimpancé


Estando con la polacas en la fresa mi manigero me llamó un día el tigre porque si se discutía algún asunto hablaba, incluso gritaba, sin dejar de coger fruta, sobre todo con los gitanos que curraban mucho y eran tremendamente machistas. 

Que tiempos tan extraños llenos de dolor, donde mi patrona era la Virgen de los Dolores. Ahora me miro al espejo, digo: espejito, espejito... Y solo siento estos versos inadecuados:

Ya no hay tigre, manigero.
Ya no hay león o felino, moguereño.
Ya solo hay animalidad, enquistada.

¡Ira verbal!
Indignación que desconoce empresas,
que ama proyectos y pobreza.

Extraño presente,
Iluso chimpancé.
Tanto teclear para nada.