24 de febrero de 2012

Amantes de la Biblioteca


Advertencia sincera: puede parecer que cuando opino en otras entradas tengo una actitud "auto-destructiva". Eso no es cierto. Solo estoy enfadado con el mundo este al que pertenece la especie "inteligente", y mojonera, llamada homo stupid. Una especie tan absurda, a la que pertenezco me guste o no, que no merece buenas palabras cuando se observa desde dentro. Su propia absurdez pringa de mierda pues, en el fondo y en la forma, solo defiende heces bonitas; olores a mierda disimulada con perfume.Lo siento por las personas educadas y sensibles. Esta entrada de hoy no es ningún grito pero continuarán llegando porque no puedo callar injusticias hincadas en mi mente de patata.

Inicio este pequeño texto de hoy con la única intención de expresarme en libertad mientras me dejen, con la única intención de destacar lo importante, destacar a las personas que siento y veo a mi alrededor, aunque podáis pensar algo distinto. Ustedes sabréis lo que hay en vuestras mentes. ¿Envidia?¿Celo? ¿Miedo?¿Estupefacción?¿Enfado?¿Ansia?¿Indiferencia?¿Asco?¿Absurdo? ¿Repulsión?...¿Amor?¿Ansia de poder?

Las personas que frecuentan un lugar son amigos de la costumbre e incluso de la religiosidad. Como ser acostumbrado a entornos de libros, que adornan las estanterías, puedo expresar que voy conociendo los clientes que llenan la biblioteca de linóleo rojo y mesas sencillas. 
Si la frecuencia no me engaña el calvo serio siempre está viendo alguna película, debe haber visto la videoteca entera.En su actitud visionaria y calma, el calvo serio permanece tranquilo y silencioso. Está repanchigado en su sillón. Es tan frecuente su presencia, con la cabeza torcida un poco hacia la derecha, que debe ser su postura de meditación. Cuando ve que miro, mira hacia otro sitio. Viene a diario a esta interesante biblioteca que alimenta su soledad y la mía; ambas deseadas. 
Existe otro usuario frecuente que es delgado, canoso y despejado, que siempre ve la misma película en blanco y negro: Una película dentro de una mina. Este señor vidente, delgado, canoso y despejado contempla la pantalla con los cascos puestos y a metro y medio. Parece que pertenece a la mina misma, a la película. Incluso parece que siempre contempla la misma escena. Nunca he podido ver su cara por su proximidad a la pantalla panorámica. 
Hay un señor que si saludo tras su bigote cuidado. Este señor lee prensa, lee prensa, continua leyendo prensa, mira a los ojos, saluda y sonríe cuando ve que eres un frecuente como él.
Sobre las numerosas y sabrosas mujeres, de toda edad, fe y religión, me pierdo entre las curvas y a fecha de hoy no he podido reconocer más que sus glúteos, hombros descubiertos, escotes, pelos largos, aspectos cambiantes que evolucionan con la moda y con el tiempo.Es curiosa mi dispersión perceptiva. Es curioso que note menos personajes entre las mujeres, salvando amigas con que coincido alguna vez. Todo debe deberse a mi perpetua libido, debe deberse a mi falta de concentración ante las curvas, debe deberse a que son menos distintas. Quizás no son tan singulares. Quizás sea mi timidez mayúscula. Quizás sea la moda. Quizás sea yo. 
Entre las mujeres desconocidas solo he podido mirar y reconocer a las bibliotecarias. Siquiera porque las saludo, me saludan o viceversa. Frecuencia.
Reconozco que en ocasiones me cruzo con conocidos, o conocidas, que invitan a café o saludo hasta otro día lúcido, final y fiel tras charlar un poco y besarnos con protocolo. Entienden que voy a leer y a escribir pero no a charlar. Me comprenden y hacen el saludo corto y afectivo. Respetan mi intimidad pública. Respetan mi tiempo de oración escéptica. Empatía y cariño. Diversidad en tiempos de paz. Pública soledad y lecturas sobre linóleo rojo.
Posdata: soy amigo de Crear, Construir e, inevitablemente, gritar injusticias. Tomé mi decisión hace tiempo y, sinceramente, lo siento por las personas sensibles que creen que este es "El Mundo Feliz" o, por contra, que hay que ser feliz viendo nuestra única imagen en el espejo. Estoy cansado de espejos desde que llegué a la pubertad, debe ser la masturbación y su libido.