16 de enero de 2012

¿Libertad o Esclavitud?


Advertencia: Este texto puede herir la sensibilidad de algunas personas. Ruego que lo tenga en cuenta el lector (si es que hay alguno). Muchas gracias.

Dicen que la vida está llena de dicotomías: ying/yang (filosofía oriental), arriba/abajo (quarks), onda/corpúsculo (luz,electrones...), varón/hembra (hujum), rico/pobre (evidente), día/noche (visible), bueno/malo (demostrado), señor/siervo (imprescindible), perdedor/ganador (competencia), verdugo/víctima (no comento)... 
Y alguna vez me dijeron que me encantaba hacerme la víctima. Hoy sé que esa persona apreciada, incluso querida, tenía mucha razón. Es verdad. He descubierto el porqué, siquiera hasta el momento. La sencilla razón es que he sido demasiado empático y no he querido posicionarme para no discutir...

- ¡¿Qué?! -diréis algunos.

También es posible que no haya sido lo suficientemente inteligente como para debatir sin discordia. El rol de chimpancé es apropiado en este entorno, bajo esa hipótesis histórica.

Evidentemente me refiero al pasado porque siendo un indignado...

¿He dejado de ser víctima? 
¿He dejado de hacerme la víctima?
"Hufff".

Pese a todo creo que seguiré siendo empático haciéndome la víctima y escribiendo como víctima, me guste o no me guste, os guste o no os guste. Mi evidente empatía es tal que , sinceramente, roza el celo, la envidia y el dolor propio y ajeno. Es sencillamente cruel, como la vida misma...Cuando uno se relaciona con los otros, o con las otras, tiene que posicionarse y dialogar, que no es lo mismo que imponerse. La diferencia es tan sutil e importante que ,de facto, esa asertividad teórica y recomendada es imposible. 

Mi mente tullida por la irreflexión y por los buenos culos nunca ha querido posicionarse porque pensaba que era sinónimo de imponerse. Que maldita complejidad la de conceptos y emociones. Que maldita complejidad la convivencia. Al no posicionarme o imponerme solo me ha quedado el rol de defensa y orgullo disponible: el rol de víctima, el rol de siervo al que, por ejemplo, le cuesta cobrar su trabajo de una forma justa (cuando trabajaba). Pobrecito el Albertito.


¿Cuanto vale mi trabajo? (cuando lo tenía-vale-)
¿Seguro?

¿Soy víctima o verdugo?

¿Cuánto vale tu trabajo?
¿Seguro?

¿Eres víctima o verdugo?

¿Cuánto vale el trabajo de otro?
¿Seguro?

¿Es víctima o verdugo?

¿Cuánto vale el trabajo de un político?
¿Seguro?

¿Es víctima o verdugo?

¿Cuánto vale el trabajo de un financiero?
¿Seguro?

¿Es víctima o verdugo?

¿Cuánto vale el trabajo de un banquero?
¿Seguro?

¿Es víctima o verdugo?

¿Cuánto vale irse a las Filipinas para huir de la fama?
¿Seguro? ¿Está vivo ,o está muerto?

¿Cuánto vale una vida?
La tuya, la mía, la vuestra...la de todos.

¿Dónde está la libertad?
¡Libertad!
¡Libertad!
Deja que te encuentre respetando la vida de todo el mundo.
Deja que todos te encuentren "respetando la vida de todo el mundo".
Deja que sueñe aunque sea imposible.

Importante: este texto va destinado a mí mismo y me gusta compartirlo como algunos comparten, libremente, su culo. Que nadie se ofenda porque soy Constantinito Carenadin: un alma pobre, animal y tecleadora. "Snifff". (Con que facilidad me hago la víctima).