5 de diciembre de 2011

"Er Maera"


El otro día me dijeron desayunando que "Er Maera" había muerto. Evidentemente no me enteré del desayuno. 
En su memoria, de un vecino que fue cliente de suelos, laminados...cuando el que escribe trabajaba de comercial con contrato de peón...
En su memoria realizo este breve relato emocionalmente basado en momentos distintos con él, con Oro Azul y con Medusa.
"Er Maera" alias el "torpedo" y de nombre Joaquín era el estereotipo de hombre superviviente y hedonista desmesurado. Desde los torpedos que se tomaba, que no eran más que tinto de verano enriquecido con vino, hasta su enamoramiento hacia Oro Azul cuando se quedó viudo. 
"Er Maera" era un hombre de hernia joven y hablar de chiste; se reía con frecuencia expresando chistes clásicos y variaciones no paranoicas. Era capaz de reformar pisos, contratar peones que casi lo hacían todo, porque estaba herniado y artrítico, pagar lo justo , o menos, y disfrutar de las juergas todo lo posible. Hedonismo en estado puro.
Era un amigo evidente de la tapa, "el torpedo" (alias y bebida favorita), y, por que no, del sexo gratis.
Aunque yo amo el hedonismo de la tapa y la cerveza no podía, ni puedo, considerarme idéntico a él; solo parecido. Aunque eramos parecidos, también eramos diferentes.Varios ejemplos son evidencia:
En nuestra estrategia con la mujeres él sabía alimentarle el oído a las hembras, en la edad él tenía más y en la cantidad de lesiones igual que en la edad: él tenía más.
Oro Azul y Medusa eran sus amigas. Luchó por Oro Azul y la consiguió. Hace unos meses vi ,en mi gracia (si la tengo),este momento final que describo con emociones y dolor.

"Er Mera" tenía una furgoneta verde que decía en su lateral: Suelos de Madera.

Pues un día caminando, como hago con frecuencia -por eso me autodenomino en ocasiones: el caminante- esperaba un poco de paso de cebra y vi venir una "fragoneta" verde.

-#Coño er maera acompañao# -Pensé de inmediato.
-#Será Medusa# -Pensé de nuevo.

Para resolver mi duda, que acompaña otras muchas, miré sin reparo como paraba en el semáforo junto al paso de cebra. Él no pudo verme. Él no podía verme. Era imposible. No podía ver más allá del semáforo y su acompañante. Francamente, no podía ver más allá de Oro Azul, con su pelo rubio y rizado, con sus ojos claros. Ella estaba a su derecha charlando, proponiendo "argo" a un "Maera" sonriente y flotante. Un "Maera" que flotaba en su gordura dentro de la furgoneta verde que gritaba: Suelos de Madera.

Oro Azul se acercó a él, "er Maera" se acercó a ella y se besaron en los labios con cariño, sin lascivia. La furgoneta perdió peso, el semáforo se puso verde, el vehículo comenzó a moverse solo y yo, que solo observaba, sonreí...

Ha sido un placer, vecino "Maera". Me quedo con ese recuerdo hacia tí y te dedico estas palabras de vecino que necesita expresar y regala un momento más allá de alimentar frases como animal indignado: Constantino Carenado. Más allá del intento aparente de lucirme, que solo es de expresarme con recursos disponibles.

Posdata: mi más sentido pésame a toda su familia, una familia que no conocía de cerca.
He vivido otros momentos finales que guardan amigos, amigas, vecinos y vecinas que ya no están. Buscaré su momento y mi momento con ellos. Para algunos tengo reservadas muchas fotos emocionales; espero poder narrarlas sin competir. Espero poder narrarlas expresándome. Muchas veces la vida solo es dolor y como me duele el dolor, pues me expreso para gritar mensajes eternos, mensajes de siempre.
¿Por qué escribo? Me preguntan a veces los amigos -verdad Esclavo-...
Escribo porque necesito expresarme, me gusta, me divierte aunque casi todo sea dolor. Sobre todo últimamente.

1 comentario:

  1. "...no eran más que tinto de verano enriquecido con vino".

    ¿Y que comía...paella enriquecida con arroz?

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