23 de septiembre de 2011

Berreando


Podría decir que el mundo va bien.
Podría.
Podría decir que hay justicia.
Podría.
Podría decir que el futuro será mejor.
Podría.
Podría decir que pensar es gratis...

Aún así, aún así digo: que estoy perdiendo la esperanza en un mundo mejor al que he soñado siempre.
Este mundo es un mundo roto, es un mundo vacío de honestidad y honradez, es un mundo hueco.

¿Qúe harían los lobos sin sus ovejas?
¿Y las leonas sin sus Ñues?
...
¿Podrían?
¿ES solución pasar de cordero a lobo?
¿Esto lo da la tierra?

Continúo llorando como ese niño que ha perdido su juguete favorito, como ese niño que ha perdido su ilusión, como ese niño deprimido que ha perdido la esperanza.
Podría y decir y, de hecho digo, que no tenemos solución.

No lloréis por mí porque llore o me acerque a la miseria, no lo hagáis. No lloréis por los pobres que aumentan, no lo hagáis. Llorad por vosotros porque es la opción más inteligente; visto lo visto es lo más práctico, lo más sencillo...
¿Podríais llorar por los pobres?
¿Podríais llorar por los que pasan hambre?
¿Tendríais lágrimas?

Pero para eso, para eso, están los templos. Para eso están las familias,y si las familias no pueden ayudar pues a pasar hambre y miseria.
Somos tribus y no podemos dejar de estar impregnados de parcialidad. La genética no puede entender de justicia ni de equilibrio global.

Dice un padre a un amigo, con su hijo por delante:

-¡Mi hijo es un fenómeno!

Y me pregurnto yo, en mi absurdez antropocéntrica:

-¿Qué es un fenómeno?...

Mis lágrimas eternas continuarán brotando como si fuese un niño pequeño, un niño berreador, que cruzando un rio poco profundo sabe que al otro lado hay pobreza eterna, y potencial creativo muerto. Pobre humanidad entre dos orillas de un rio que se evapora entre decisiones de "superpersonas" que no lo son, entre decisiones de apariencias circenses. Lloro porque no me siento representado. Lloro como otros, lloro solo.

¿Ayudaremos otra vez a los bancos?

Y si no los ayudamos...
¿Perderán los ahorradores sus ahorros?

¿Qué sentido tiene una empresa que no puede quebrar como una tienda?
¿Qué tipo de empresa es esa?
¿Es esto una tomadura de pelo?

O, como decía un antropólgo indignado en una asamblea en Puerto Llano (Ciudad Real):

- No os creais todo lo que os cuentan.

Entonces:

¿Qué me creo?
¿Qué no me creo?



Posdata:

Podría decir y, de hecho digo, que no tenemos solución.
Podría decir que por eso lloro berreando, que por eso berreo, que por eso berrearé hasta perder los alvéolos pulmonares que tienen mis dedos. Siento como respiro al teclear. Siento y respiro. Miradddd...