1 de agosto de 2011

Don Quijotes de la Marcha I

Estas palabras tienen el mejor de los propósitos antes que otra cosa. Estoy muy satisfecho de haber participado en la Marcha Indignada Sur. Estoy muy satisfecho de haber participado de un sueño y un tiempo, entre asambleas diarias y ciudades distintas. 





Alguien me dijo durante  esos días:
                                       
-         Tú formas partes de este movimiento. Eres un indignado como nosotros.

Yo le respondí:  - Gracias.

En tanto le respondía pensaba que durante toda mi vida he sido observador antes que partícipe de algo. Pocas veces me he sentido protagonista de algo. Antes que eso me he sentido alérgico a cualquier tipo de protagonismo o, a que negarlo, personalismo. Quizás sea timidez, envida o miedo a la envidia ajena. Quizás sea miedo a todo. Es hasta posible que solo esté aquí para relatar sentimientos como otros lo hicieron en otros momentos del pasado, aunque ahora hay muchos más escritores que en cualquier otro momento histórico. Ahora hay más cultura general –si no se disuelve entre juegos de leyes politizadas-, una cultura que espero que nos sirva para vivir en paz y conocer una justicia social que no llega, porque es lapidada por una democracia no representativa  e, incluso, lucrativa. Una justicia social que es lapidada por una democracia aparente llena de superegos.



Hace unas semanas estuve con los indignados durante tres días y tres noches. Durante esas tres jornadas de convivencia participé con ellos en su aventura romántica. Muchos y variados Don Quijotes de la Marcha, incluso Sancho Panzas de la Marcha,  marchaban hacia Madrid. Participé con ellos en su marcha aunque, como llevaba vehículo, me tocó realizar tareas logísticas, nada más y nada menos que llevar sus mochilas para que hiciesen el camino sin su voluminosa carga. Los veinticuatro kilómetros diarios, aproximados, serían más llevaderos en su errante y nómada caminata. Era lo más interesante que podía hacer por el grupo, por el proyecto, por el sueño,… siquiera en esos momentos entre Puertollano y Ciudad Real, en esos momentos de Marcha por las tierras del Hidalgo Caballero:

¡Don Quijote de la Mancha!

Cada noche dormíamos en una plaza, cada noche mirábamos las estrellas y su megáfono, cada noche soñábamos un sueño precioso sobre el suelo de una plaza adoquinada. Soñábamos un sueño asambleario de concordia y grito pacífico, e indignado, entre personalismos jóvenes, medianos, mudos y viejos. Un grupo verdaderamente heterogéneo, exageradamente heterogéneo, una fauna humana de seres utópicos y soñadores. Una fauna humana y romántica donde las haya. A fin de cuentas riqueza concreta y utópica. No se me ocurren otras palabras entre los vomitivos vídeos que grabé con ellos –vomitivos por su penosa calidad-, junto a ellos, para dar fe de algo tan bello como su Utopía, incluso mi Utopía. Una Utopía sobre un mundo mejor, más justo y diferente a la dictadura encubierta en que vivimos. 

Pienso sinceramente que este movimiento debe estar más allá de los partidos políticos, debe ser auténticamente democrático, vilmente democrático y pacífico. Ya está bien de  no ser representados de facto. Ya está bien de ser corderos en un redil.

La riqueza de gritos que me encontré fue de lo más variada y, si me salen las cuentas,  acompañaré la caminata, durante un tramo, hacia Bruselas.



El mejor grito que escuché, coreado por niños de la Mancha y de la Marcha, fue este:


-         No hay tanto pan, para tanto chorizo.

Y también escuché ideas sobre el Cuarto Poder, sobre Democracia 4.0, sobre el movimiento asambleario, sobre los creyentes, sobre gritar públicamente injusticias sociales, locales y evidentes, sobre la permanente necesidad de contrastar la información antes de creerla…

Pensamiento crítico, pensamiento reflexivo,  
Reivindicación y personalismos del Sur.
Sueños intensos del Sur y del Centro.
Sueños de verano en un viaje a Madrid.

Estos son algunos vídeos interesantes entre los muchos que recolecté tras noches breves y días calurosos.





Subiré algunos otros poco a poco.


Posdata 1: La idea de Don Quijote de la Marcha salió en la Asamblea de Ciudad Real
Cuando estábamos en la Plaza del Pilar, frente a la estatua de Don Quijote de la Mancha que con su lanza izada hacia el cielo gritaba:- ¡No nos representan! ..., un gaditano pronunció esta frase tan llena de significado:

-Hemos pensado que como estamos aquí, frente a esta estatua, este señor es ahora nuestro amigo, ahora          es:: 

                                   Don Quijote de la Marcha. 


¿Tendrán que ver sus palabras con los mensajes de la Plaza de España de su ciudad llamada Cádiz?

¿Qué tienen en común Don Quijote de la Mancha y la Constitución de las Cortes de Cádiz?

Utopía, solo utopía.
Utopía que nunca llega y siempre se acerca.
Utopía más allá de religión, credo o política.
Utopía y Sueño
Sueño, libertad y justicia social.
Romanticismo entre Don Quijotes.

Posdata 2: No ha lugar para que los políticos se lucren. Si quieren lucrare que se hagan empresarios. El mundo de los negocios y mercados es el correcto para los políticos con afán de lucro. Dejad el dinero público para la investigación pura y la justicia social El político debe, sencillamente, representar los intereses y necesidades del pueblo, entiéndase la mayoría del pueblo. Cualquier otra actitud evidente es demagogia. 

Como decía mi tío Ramón:
- Todos cagamos y todos meamos... 
A lo que añado: 
- Todos meamos, cagamos y tenemos que crecer juntos haciendo concesiones. Ya está bien de que , de facto, gobierne una minoría. El Estado es el pueblo soberano, no el interés de unos pocos. El Estado no es un mercado y si lo es, habrá que cambiar algunos conceptos y prioridades del "Estado actual". Todo ello de manera reivindicativa y pacífica, todo ello como se está haciendo.








2 comentarios:

  1. Yo hice la marcha desde Córdoba pero me perdí el tramo de Ciudad Real, quizá por eso no logre recordarte.. desde entonces no me había dado por buscar si había algo escrito de nuestra hazaña, puede que porque sea demasiado doloroso recordar algo así sin vivirlo directamente.. Gracias Alberto, encontrarme esto me ha hecho pensar mucho, un saludo.

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    1. Eramos bastantes. Tampoco recuerdo a ninguna Marina.
      ¿Formaste parte del grupo que fue hacia Bruselas?

      Sigo estando indignado pero, sinceramente, no asisto a las asambleas que hay cerca de mi barrio. Digamos que soy un indignado seguidor del 15 M, y su filosofía, que está físicamente aislado.Disfruté mucho de la experiencia, pero todo no fue positivo. Quizás sea yo antes que otra cosa.

      Buenos deseos y buen futuro.

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