9 de julio de 2011

¿Dónde está Claes T.G. Linden?


Hacia tiempo que quería ver por sorpresa a mi amigo Claes T.G. Linden, y ayer por la tarde, cuando pensaba haberlo hecho por la mañana -me sucede en ocasiones con mis enredos y proyectos en forma de patata-, salí hacia Castellar de la Frontera para saludar, charlar y tomar un refresco con mi apreciado Claes. Ya había intentado contactar con él por teléfono en varias ocasiones y me había resultado imposible.
Como la última vez estaba chungo pensé que lo mejor era buscarle para saber de él. Y a fecha de hoy no sé mucho más que ayer.

¿Dónde está Linden?
Aunque este texto parezca una manera de lucir mi estilo, si eso es verdad o posible,...no es el propósito. El único propósito es solicitaros ayuda en su localización antes de ir a la Policía.

¿Dónde estás... Linden?
Desde Sevilla a Ubrique la carretera es estupenda, pero desde Ubrique hasta Jimena de la Frontera es una serpiente tuneada. Entre las curvas me dedico a hacer fotos cada veinte kilómetros, cruzarme con un ciclomotor azul de cuatro ruedas y ver un montón del alcornoques pelados,regenerados o nuevos -fuera parte del que observa el retrovisor de la furgoneta-.El ciclomotor azul de cuatro ruedas es ese intento de Quark que no lo es. Pese a ello el conductor disfruta su viaje lleno de viandas, frutas y verduras. Todo no tiene porqué ser sinónimo de prisa. El ciclomotor de cuatro ruedas, una de ellas oscilante, se posa delante de mí tal cual mosquito y no me apetece adelantarle; así que le sigo a una distancia tranquila para no pegarme a su culo. Miró el cuentakilómetros ,vale es un velocímetro, y marca treinta kilómetros por hora y, como voy de excursión , no me importa ni un mojón -seguro que escribiría mejor si no usase tantas palabras mal sonantes que existen en el diccionario de la Real Academia; pero mi importa una "M" ser correcto o no serlo...me importa un "M" hoy...una "M" ahora.-

Llego a Jimena de la Frontera y tras dejar un montón de corcho troceado a mi izquierda ,que no es más que un almacén a la intemperie, la carretera mejora y puedo circular con holgura. Antes de darme cuenta estoy llegando al Vivero Tropical de Linden y, tal como esperaba, solo están los perros y el que escribe. Me da no se qué bajarme del vehículo.

¿Qué árbol saluda la entrada al Vivero de Claes?


Pues un viejo y anudado alcornoque que protege la finca junto a los perros y junto al coche rojo que ofrece el culo al desconocido visitante. Grito, hago unas fotos con cierto miedo por si escapa uno de los perros por algún hueco. Vuelvo a gritar y nada o, quizás, nadie. Espero. Continúo esperando. Espero a nada y a nadie, a parte de oír a los perros infatigables que ladran sin descanso.

¿Quién alimenta a los perros de Linden?

Decido, antes de que sea más tarde, ir al Hospital donde escuché sus palabras, e incluso las discutí, la última vez que le vi y di mi mano con afecto y libre-pensamiento. Un hospital situado en Algeciras (Cádiz, otra vez). Concretamente el Centro Sanitario: Paseo de la Conferencia, hacia el que fui acelerado sin dilación . En el carril de arena me crucé con un coche sabroso, conducido por una rubia interesante en la distancia, dos ciclistas en bicicleta de montaña, y tres personas contemplando un campo y sus pozos de líquido elemento. Ese elemento por el que pujaba Linden sin conseguirlo.

¿Por qué otros tienen agua y yo no?
¿Por qué solo tengo depósitos de mil litros?
Preguntaba siempre antes de soltar la palabra: Nazis.

Él está,y estaba, enfadado con el mundo y su página Web expresa sus inquietudes más existenciales.

www.fundacionplanetavivo.org

Llego al Centro Sanitario y el celador no sabe de ningún Linden del pasado o del presente. Responde simplemente: Este señor no está en la lista y no puedo decirle más.

-Este centro es de cuidados paliativos- añade el celador-.
-¿Cómo? -pregunto sorprendido-
-Paliativos. Aquí viene la gente con cáncer en sus últimos momentos.
-¿Cómo? ¿Cáncer? Linden nunca hablaba de su salud, solo hablaba de sus ideas. Es un hombre singular y quiero saber de él. Es mi amigo.
-Vaya al Hospital Punta de Europa. Allí tienen ordenadores.
- ¿Punta de qué?
- Siga la avenida y los carteles Hospital. No tiene pérdida. Saliendo a la derecha tarda unos quince minutos.
Poco tarda en salir un guardia de seguridad que repite las indicaciones del celador. Me pregunto de nuevo por dentro entre gritos de sorpresa estúpida y Carenada: ¿Dónde está Linden? ¿Cáncer? ¿Cuidados paliativos? ¿Ordenador? ¿Otro Hospital? ¿Y ahora qué?...Decido que es el momento de cenar y busco la hamburguesa más cercana. Me zampo una hamburguesa de pollo pensando:  no te enfades Linden...un rato más sin saber de ti no creo que te importe cuando llevo sin contactar contigo más de un mes y medio...Me como la hamburguesa de pollo estresado por la presionada dependienta que atiende ,inevitablemente, a tres bandas. Seguramente me espere algo parecido cuando vuelva a trabajar, si es que duro en mi puesto ,cuando arribe a mi próximo trabajo. Pobre esclavo Carenado que es criticado por su aparente libertad. Un pobre Carenado que no es libre, aunque lo parezca... Pero continúo o, más bien, termino por hoy.

El Hospital Punta Europa está en lo alto de un cerro, cerca de una urbanización "no se qué golf". Circulo por mi acera casi solo y subo la cuesta. Entro con mi mochila en la recepción de Urgencias. Le cuento a la recepcionista que estoy buscando un enfermo al que no he podido localizar en el Centro Médico de abajo, el que está antes de la cuesta, el de inmigrantes (-resulta que es el de cuidados paliativos-¿?-). Le doy el nombre, los apellidos, la nacionalidad y Claes T.G. Linden no está. Tampoco puede decirme si ha estado y, evidentemente, si estará. Me orienta hacia la Policía Nacional de la playa del Rinconcillo.Y eso haré en breve porque ni ayer noche, ni hoy,  pude acercarme a una comisaria de la Policía Nacional. Aunque juro que lo haré...Porque de contratar a una agencia de Detectives Privados nada, para eso monto yo una.

¡Linden!
¡Linden!
¿Dónde estás?

Saludos desde este chimpancipesco blog. Un entorno "papatero", "patatoide", animal y sincero. Verdad y Omisión son mis estúpidos lemas, porque no siempre puedo decir mi verdad, por eso Omito e ,incluso, vomito. 

¿Dónde estás amigo Linden?
¿Sigues luchando por tu Utopía?


Atentamente: