2 de abril de 2011

Atardece.


Últimamente estoy más indignado que nunca. Más indignado de lo indignado que he podido estar en algún momento de mi vida. Quizás sea la edad proxima y ajena. Quizás. La cosa es que estoy visitando demasiado los hospitales ,o los hogares ajenos, para ver y saber de personas queridas con problemas de salud.
Cada vez que me cruzo con una situación de este tipo y como soy obsesivo... Cada vez se me ocurre lo mismo. Se me ocurre lo mismo otra vez. Estoy cansado de ese pensamiento que me inunda cuando contemplo el sufimiento ajeno y,evidentemente, el propio.
Algunas personas que pasan por aquí pensarán que es Claes T.G.Linden ,que anda "chungo", el que está detrás de estas palabras. Claes, al que aprecio, es uno más. Es un enfermo más. Una persona mayor que está enferma y necesitada de atención hospitalaria.Pero este texto de hoy no surge solamente de la situación de Claes ; si no de varios familiares y padres de amigos. El pensamiento es siempre, como he repetido, el mismo. Siempre está conmigo y sin mí cuando me encuentro cerca del enfermo que padece y, evidentemente, cuando estoy cerca de los suyos; esos que le quieren; que quieren al enfermo. Esos que padecen con él. 
Ese pensamiento que siempre me obsesiona se apoya en el dolor ajeno y propio; en la empatia. Se apoya ahí y no en otro lugar. 
Se apoya ahí con dolor propio y ajeno. Es como un quiste sebáceo que te destroza con los años; un quiste que no te pueden extirpar; un quiste que crece. 
Dado que solo tengo palabras para expresar los sentimientos en este mar de bytes entre bytes. Eso hago en mi penuria llena de lágrimas. 
Eso hago hoy aquí, en este texto podrido.
Lloro o rio para aliviarme. Lloro o rio con los demás y lloro solo.
Mi pensamiento obsersivo solo son preguntas y más preguntas como estas. Preguntas que habeis leido por aquí alguna vez. Preguntas que nadan en el mar del olvido y de los sueños del fracaso. Del querido fracaso que es, sencillamente, una enfermedad y su consecuencia.
Mi pensamiento obsesivo solo son estas preguntas odiosas y estúpidas. Solo son ellas. Solo preguntas perdidas en la nada. Difumindadas en el vacio del egocentrismo de los dioses animales.

¿Por qué?
¿Para qué?
¿Desde dónde?

¿Por qué sufrimos?
¿Por qué luchamos a codazos por los recursos?
¿Por qué todo es una competición injusta y cruel?

¿Para qué estamos aquí?
¿Para qué tenemos que producir y producir?
¿Para qué sirve la libertad y su libertinaje?

¿Desde dónde miramos nuestro afan de lucro?
¿Desde dónde vemos nuestro futuro?
¿Desde dónde demostramos nuestra inteligencia como especie con encéfalo grande?
¿Desde dónde puedo contemplar la justicia social?


Y después de reflexionar sobre estas preguntas como agnóstico...
Después no comprendo nada. 
No comprendo nada de nada. 

Todo me parece tan absurdo que entro en un bucle obsesivo de preguntarme lo preguntado; de preguntarme de nuevo lo ya preguntado.

Y más aún cuando aprender y aprender ,y volver ha aprender sin exito o aplicación de los títulos conseguidos, es aparentemente para nada.

El éxito me parece absurdo ante la enfermedad; es hasta posible que el concepto de éxito sea una enfermedad no diagnosticada. Una enfermedad tóxica.

Siento que somos unos pobres ilusos. No veo inteligencia ni genios. Debe ser que mi intelecto es ciego o animal. Pobre de mí. Pobre chimpancé.

¿Para qué tanto sufimiento?

¿Por qué?




Posdata:
No entiendo Nada.
No entiendo a Nadie.
Simplemente...No entiendo aunque desee aprender. 
Pobre "animalillo" del bosque carenado.