23 de febrero de 2011

Adicto a escribir. Lo siento.


En mi atrevimiento estúpido y enfadado he leído hace unas horas estas frases de Nietzsche. Me resultan muy curiosas cuando me considero un hedonista de la tapa y la cerveza. Esa tapa y cerveza que estoy abandonando para poder llegar a fin de mes. También me resultan muy curiosas cuando gozo escribiendo; cuando escribir me causa un gran placer. Un placer casi orgásmico; las palabras surgen solas y me dejo. Me dejo poseer por las formas y el significado. Gozo en el vacío del euro que me ahoga y ahogará.

¡Vaya hez de invento ese llamado dinero!

Estas son las palabras que he leído del filósofo alemán que estaba enfadado con el mundo:

Nietzsche, Friedrich. Así habló Zarathustra. Capítulo :El canto del Noctámbulo, parte X.
Y decid igualmente al dolor: ¡Pasa, pero vuelve! ¡Pues todo placer quiere eternidad!...”
Y escribe el traductor del filósofo en la parte XI del mismo capítulo:
... :el placer quiere la eternidad de todas las cosas, ¡quiere profunda, profunda eternidad!”

Evidentemente el placer crea adicción y por eso lo busco cada vez que me es posible. Cada vez que a Medusa y a mi nos es posible; lo buscamos. Ambos , en nuestras diferentes modalidades, cuando culminamos un placer tardamos poco es querer que vuelva otro placer igual o mayor. Poco tardamos en querer que vuelva otra vez. Todos los adictos a algo lo saben. Medusa, que es adicta al hachís, la coca y el sexo, lo sabe y no puede controlar su ahínco. Yo que soy adicto a escribir , además de a la tapa y la cerveza, no puedo evitar hacerlo ,o sufrir por no hacerlo, aunque ambas cosas no me den ni un puñetero euro. El placer me estimula dentro de mi nube de enfado irreal en un mundo estúpido y real. Estoy perdido desde que busco mi cueva llena de letras, garabatos y dibujitos encadenados . Estoy tan perdido como Medusa en su hedonismo. Yo busco mi placer y ella busca el suyo. “...el placer quiere la eternidad de todas las cosas” .

Recuerdo que Espido Freire comentaba hace unos años, en un artículo del diario ADN, que un blog incrementa el ego del autor...Hoy puedo decirle que un blog, aunque me gusta más la palabra bitácora (Julio me convenció hace tiempo), te da placer. Desde esta visión hedonista, sí estoy de acuerdo con ella.

¿Qué el placer es por qué alguien puede leerte?

Habría que discutirlo largo y tendido...

¿No será...?

¿Qué publicar algo en la red, aunque no lo lea ni una “pantufla”, genera placer y adicción?

En ocasiones pienso que no me importaría copular con un blanco papel ; y cambiarlo de color al rozarlo con mi portaminas de uno con cuatro; para ,después, publicar el resultado. Puro placer. Pura adicción. Puro goce.

...el placer quiere la eternidad de todas las cosas” .


Posdata: es una pena que sea adicto a escribir porque como lo que hoy impera ,en nuestro mundo ,es ganar dinero ,con el éxito, la fama o sin ellos; y yo no puedo hacerlo con mis letras irreverentes e incorrectas...Escribir es una droga peligrosa. Busco las letras y me impiden ganarme el pan porque siempre hay otras prioridades externas muy importantes. Debe ser que estoy enfermo. Enfermo por disfrutar y no poder pagar las facturas. Pobre iluso. Pobre chimpancé “tecleador”. Pobre homínido que no conoce Utopía. Pobre esclavo de este siglo.