26 de octubre de 2010

Un brindis por Chema

      Foto del mar realizada por Medusa.


                                 Foto de Gijón. Lugar de nacimiento de Chema.


Este texto no pretende ofender a nadie. Como tantos otros solo pretende ser sincero. Soy consciente de que la verdad que un capta puede ofender, pero ese nunca es mi propósito. Verdad y ofensa están muy cerca. Prefiero la verdad que capto aunque pueda ofender.
¿Por qué? 
Porque estoy cansado de lo políticamente correcto , que no es otra cosa que miedo a perder.

Chema ha muerto.
Me lo contaron el otro día cuando llegaba a casa
(Más bien a mi sencillo piso).
Chema, el asturiano, nos ha dejado.
Chema, ya no está entre los vivos.
Él amaba la vida,
La amaba.
La amaba y se fue.

Sé esto porque me lo dijo, me lo contó… hasta me lo gritó en cada gesto cansado que hacia los últimos meses que paseaba por el barrio de refresco en refresco y entre pastillas de colores.
Chema tenía capacidad de amar y de enamorarse sin dejar de querer a su querida esposa, que toleraba esa actitud “oculta” de Chema desde siempre.
¡Qué gran mujer!
La versión de Cándido en femenino y mejorada con una gran tolerancia. Evidentemente que yo sepa, o haya observado, mediante la evidencia del trato; mediante los acontecimientos sociales, tribales y de grupo; a través de mi imaginación.
Al igual que yo mismo, él fue un conocido, amigo (y puede que hasta amante) de Medusa. Esto último solo lo sé a través de mi mojonera imaginación. Una mojonera imaginación que es tan grande como China.

Como recuerdo hacia él voy ha narrar un breve momento de una noche. Una noche de verano. Un verano cualquiera de Septiembre. Un verano a punto de terminarse. Creo que era final de Septiembre y había venido hacia poco de su amado Gijón. No era recomendable, como hacía cada vez que podía, hablarle demasiado bien de Oviedo. Su mirada te machacaba con cariño mientras entonaba una sonrisa que no acababa de llegar.

La noche había entrado en toda su oscuridad y yo leía en mi pequeño taller, estudio o como quieran llamarlo. En esto, inesperadamente, Medusa acudió a la ventana de mi piso. Lo hacía con mucha frecuencia.
Tras tocar la persiana veneciana de chapa blanca increpó:

- Constantino. Constantino. Tómate algo con nosotros. La noche es agradable. Se está muy bien aquí fuera.
- Pero…mañana tengo que trabajar. Es tarde.
- Ven un rato con nosotros. Estoy fuera con Chema y su mujer. Anda ven. Te tomas una copa al fresco con nosotros y te acuestas.
- Venga, vaaale. Voy
- Tráete algo de alcohol. Lo que tengas.
- Llevaré unas latas de cerveza.
- Vale. Te esperamos en el hormigón.

Como es habitual, cuando recibo visitas en la ventana, tuve que vestirme corriendo desde las calzonas despechugadas. Me encanta estar en calzonas dentro de mi cueva taller (o mi taller cueva). Con chanclas y tropezando llegué cerca del hormigón. Un hormigón esperpéntico donde se sientan muchos vecinos a charlar mientras ven jugar a sus pequeños. Algo parecido a una plazoleta sin plazoleta.
La cuestión es que esa noche veraniega vi sentados a Medusa, Chema y su esposa en disposición alineada y militar.
Saludé con respeto y me senté a la vera de Medusa. Educado, como en pocas ocasiones, me puse a  escuchar la charla entre Medusa y Chema. La esposa observaba respetuosa a la otra orilla de su marido. Observaba en silencio con una sonrisa y los oídos despiertos.

El mundo de chema siempre era un mundo enamorado de las mujeres y de su esposa. Tenía mucho amor que ofrecer, mucho amor y mucho deseo.
Hombre responsable de su familia y de su madre amaba y deseaba entre las sombras de esta extraña vida. Eso le daba sentido a su caminar y aquella noche ,en concreto ,era una maniobra de acercamiento y relajación.
Chema-La noche es preciosa.
Medusa-Apetece, una barbaridad, después de un día tan caluroso-la esposa y yo asentimos –
Constantino- Brindemos por el futuro.

Con nuestros vasos de plástico iniciamos el brindis levantándonos Medusa y el que escribe.

Esposa de Chema- Por la salud.

Brindamos juntos. Medusa con una copa de vino blanco que venía de algún lugar de la noche, Chema con su vaso lleno de refresco azabache , la esposa con un poco de cerveza , y yo también. Chema y su compañera de vida permanecieron sentados durante el nuevo brindis .Medusa se apropió de la conversación relatando la proximidad del fin de su contrato, su ansiedad y la esperanza de renovación tras dos maravillosos años ocupada. Años significativos después de salir del agujero de su depresión.

Todos le deseamos  suerte en su futuro. Nuestras palabras fueron de apoyo a Medusa. Chema , jubilado, lo sentía y su mujer también. Un servidor lo sentía y lo temía porque , conociendo a la empresa de Medusa, me temía lo peor. Pero ese futuro forma parte de otro relato que llegará.

Volvimos a brindar por el futuro laboral de Medusa y le toco el momento de la charla a Chema. Hablo de cómo conoció a su esposa en un laboratorio de una multinacional farmacéutica. Disfrutó contando las tareas que desarrollaba en su puesto de trabajo de bata blanca en Alemania.

Tanto brindamos que cuando terminé mi cerveza me despedí con cariño. Ellos tres se quedaron un poco más mientras cogí rumbo a mi sencillo camastro…

Chema siempre será, para mí, ese tipo de hombre enamoradizo que respetaba las formas desde la educación y desde el deseo.
Un hombre diplomático, reconocido en el barrio y lleno de amigos sevillanos. 
¡Chema el asturiano!
Un gran hombre que se ha marchado como nos marcharemos todos.
Un hombre mejor que yo por su pragmatismo y por su capacidad de trabajo …hasta ponerse anciano y enfermo.

Ha sido un placer haberte conocido.

He aprendido algo de ti.
He aprendido de tu generosidad.
He aprendido que el amar no tiene edad.
He aprendido que puede amarse más allá del matrimonio, en el matrimonio, y con el matrimonio.
He aprendido que tu compañera es grande y que tenías muchos amigos y amigas.
Has sido un gran hombre de fe.

Eso es lo que he visto y sentido. Lo demás, casi todo, es consecuencia de mi enfermiza imaginación.

Gracias por haber estado aquí. 

4 comentarios:

  1. Prestigiosos científicos descubren que la imagen de Carenado rascándose el culo" en calzonas despechugadas" , es el mejor anticonceptivo que existe.

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  2. Es una lástima que Sánchez Dragó no hubiese tenido una foto anti-lívido en Tokio. Igual ahora no presumiría de haberse tirado a dos niñas "zorritas" de 13 años. (palabras literales de tan magnífico intelectual de derechas).

    Suponemos que tanta humanidad y gallardía a la hora de alardear de haber cometido delitos ya preescritos, la habrá heredado de su puta madre.

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  3. ¿pero era fiel a su esposa o no?Creo que es una cabronada engañar a tu esposa o esposo.

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  4. Aqui esta el partido que apoya todos los medusos y medusas del jodido estado Español .Yo los voy a votar por que ya que nos van a dar por...que sean los profesionales

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