11 de abril de 2010

Sr. Sobrado I

El Sr. Sobrado va ha ser el nuevo protagonista de una pequeña saga que usará el pasado, el presente y el futuro que conoció y conocerá el chimpancé que escribe. Estas odiosas palabras están enlazadas hacia el vacío de cualquier existencia trémula, cualquier existencia humana, cualquier existencia, sencillamente, animal.

El pasado, presente y futuro del Sr. Sobrado estarán presentes como reflejo de lo que es y puede ser un hombre con este sobrado apellido. Estos textos pretenden ser un simple reflejo de un antiguo amigo autodeclarado chimpancé. El chimpancé que escribe. O sea ,yo y mis circunstancias.

Años Ochenta de siglo XX

Sobrado estudia en su instituto segundo de BUP. Él y los granos viven juntos. Sobrado vive con su madre en el piso de su abuela. El piso no es muy grande pero los tres pueden vivir bien en él.

Sobrado nunca ha tenido amigos. Sobrado es exigente y es feo. Al menos físicamente. Su fealdad no es superior ni inferior a la de Carenado, pero Carenado es más querido. Porque cuando uno es joven debe sentirse querido en su rebeldía y en su familia. Este amor no siempre es fácil pero se agradece. Sobrado es un joven hombre solitario muy protegido y con miedo en todos sus costados. Miedo perpetuo a todo. Aún así el señor sobrado, que es un señor con miedo, tiene mucha esperanza y ganas de cambiar su mundo; ganas de cambiar el mundo. Sueña con un mundo mejor. En primera instancia mejor que el suyo. Su abuela y su madre, protectoras, se quedan en casa y el se va a una reunión de Amigos de África. Es domingo por la mañana. Un domingo primaveral.

El caminar de Sobrado es un caminar seguido algo cabizbajo. Siempre va mirando hacia el suelo adoquinado. Sus ejercicios siempre son mentales en su utopía mezclada con sus máximos temores. Sus máximos temores son los otros. La vida no lo he tratado bien pese a su digno apellido; apenas conoció a su padre que murió en accidente de trabajo. Murió electrocutado dejando su viuda, ama de casa, y al Sr. Sobrado, su hijo. Mi antiguo amigo. Si. Amigo de Carenado. Amigo de Carenado fue el Sr. Sobrado. Que semejanza tan extraña e, incluso, pedante.

Los brazos de Sobrado son cortos y su mirada es profunda y algo perdida. Una mirada llena de necesidades imposibles. Un mundo mejor con su padre muerto sería si estuviese vivo. Pero la vida es un extraño camino donde muchos se pierden, donde muchos nos perdemos. Caminantes.

Cabizbajo, con el lucero calentándole el cogote y su coronilla, recorre el cuarto de hora que separa su piso del grupo Amigos de África. Llegando a los Padres Blancos y su patio alguien le llama.

-Sobrado. Sobrado. Eh

-Hombree. Carenado. Buenos Días. Buenos Días. ¿Cómo estas?

-Bien. Bien. ¿Y tú?

- Bien. ¿Fuiste ayer a las medicinas?

- Si. Si. Estuve con Artur, “L”, Vic y Rosa.

-Y ¿Qué tal? ¿Cuántos paquetes?

- Rosa cosió uno y los tíos terminamos otro.

- Va haciendo falta dinero para enviar los otros dos que ya están terminados. A ver si hablo con Concha.

-Creo que viene hoy con su hermana.

-Bien. Bien.

Carenado y Sobrado llegan a la verja verde del jardín de los Padres Plancos. Un jardín con un pequeño parterre de grama gruesa. La cancela está abierta y entran los dos. Primero uno y después otro. No es excesivamente ancha y hay que pasar en fila, que no enfilados. Para estar enfilados están los compañeros puñeteros del instituto. Esos salvajes que siempre tienen su víctima. Pero esta historia no habla sobre estos individuos, que hicieron daño a Sobrado. Esos adolescentes “intrépidos” tienen su éxito. O al menos casi todos. Suele ocurrir en esta vida tan curiosa inmersa en competencia estúpida. Cavernícolas defendiendo su tribu.

¿Cuántas tribus hay Sr. Sobrado?

¿Cuantas?

¿Pertenece usted a alguna o es un solitario entre granos y mirada baja?

En el jardín de los Padres Blancos están muchos charlando bajo un sol no castigador pero reconfortante. Nadie suda y muchos sonríen.

“L” se acerca a Sobrado y Carenado. Los saluda como solo el sabe hacer en su gigante timidez.

- Hola.

“L” mide un metro noventa y pesa cien kilos. Nadie gusta de enfrentarse a él. Pocos lo han hecho. Siempre impone desde su atalaya. Aunque en Amigos de África eso no hace falta. Aquí todos se valoran en su justa media. Si quiera todo el mundo lo intenta por razones cristianas. Esas razones que posibilitan la reunión. No me imagino a Sobrado de copas. Tampoco ligando. No me imagino a Sobrado en un trabajo. Tened paciencia. Todo llega y todo llegará.

Sobrado y Carenado nos acercamos a saludar al Padre Blanco que preside esta reunión. Saludamos a Saturnino. Un Misionero que siempre ha hecho honor a su nombre. Saturnino es un soñador tolerante, obstinado y decidido. Charlar con el es como observar el mar con aguas algo turbulentas y buen tiempo. Saturnino tiene algo de paradoja. Da cariño y exige. Tiene dos manos derechas e dos manos izquierdas; ama el diálogo y decide, para siempre, con su buen orgullo .Es este tipo de Padre Blanco que quiere todo el mundo pero es obstinado en sus ideas. Suele conseguir lo que se propone. Así lo conocí, así lo conozco. Tiene las ideas muy claras.

- Hola Satur -saludamos Sobrado y Carenado-

- ¡Hola! - nos abraza por etapas-

Con su camisa de colores africanos nos pregunta su pregunta favorita:

-¿Cómo estáis amigos?

Los dos respondemos que bien y Sobrado hace un apunte sincero de los suyos:

- Tenemos que enviar los paquetes que ya están preparados.

- Luego lo hablamos.

Sobrado saluda a Antonio López y su sonrisa pegada. Hablan relajados. Sobrado le cuenta la situación de los paquetes de medicamentos y la necesidad de su envío por barco. Antonio inevitable lo relaja un poco.

-Después lo hablamos. Tengo un chiste nuevo.

-Cuéntame. Dime. Dime.

Y Antonio comienza a contar uno de sus chistes. Antonio es andaluz y sevillano. Le encanta reír, hacer reir y sonreír. El humor y él son como la dualidad onda-corpúsculo. Se necesitan.

-continuará-

Constantino Carenado. Amante del fracaso como el Sr. Sobrado. A mi me sobra poco y a Sobrado más aún. ¿Chimpancés?

14 comentarios:

  1. Ctaedrático de Geografía de Instituto11/4/10 18:47

    "Antonio es andaluz y sevillano"

    Eso es imposible.

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  2. ¿Y eso? Lo complicado es ser andaluz y vallisoletano, por ejemplo.

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  3. Veo que eres un lince cogiendo ironías

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  4. Las buenas siempre las cojo rápido. Espero que no sea la que me imagino porque es malísima.

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  5. En realidad era una crítica a la sintaxis de Carenado. Poner Andaluz y Sevillano es casi una redundancia. Por ecoonomía de lenguaje se pone el más restrictivo, o sea, sevillano.

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  6. Jovenes idealistas de los años ochenta y principios de los noventa con ganas de cambio.Hoy el unico idealismo es la botellona y el conformismo .

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  7. Anónimo12/4/10 9:58

    Sí, así es, pero ironías como esa es de las que sólo las pilla el que las hace.

    La sintáxis de Carenado ha sido descrita como inhumana, nauseagunda, aborrecible, insoportable, criminal, insultante, vomitiva, inaguantable, mareante, insostenible, intolerable, pavorosa, axfisiante, espeluznante...¿o era su olor corporal?. Bueno, no me acuerdo...

    Guasa a parte, aunque Carenado y las reglas sintácticas esten en diferentes dimensiones, como "Perdidos", los artículos estás muy bien.

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  8. "Están", quise decir. Es que el lapsus ha quedado un poco gay.

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  9. Calendario carenodiano12/4/10 16:08

    "Años Ochenta de siglo XX"

    Ya me voy situando...

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  10. Nivel de alcoholemia=Boris Yeltsin12/4/10 16:13

    Deberían prohibirte escribir al volver de los lagares

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  11. Resignado12/4/10 16:17

    "-continuará-"

    Me lo temía...

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  12. C.J. Cela anunciandlo la Guía Campsa12/4/10 16:19

    "¿Chimpancés?"

    Venga...

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  13. ONG Parados Sin Fronteras12/4/10 23:05

    Esperamos que usted visite y anime al Señor sobrado si vive cerca de usted.Haga labor humanitaria Carenado conn Sobrado.

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  14. a/a ONG parados sin fronteras

    Se tiene que ayudar a sí mismo. No se deja desde hace años y uno, un amigo como yo, se quema.

    Saludos. Sabe usted mucho.

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