8 de diciembre de 2009

Coherencia Constitucional.



Hace unos días fue el día de la Constitución Española. Me siento en la obligación de volver a mencionarla como algunas veces he hecho en este puñetero blog. Voy ha realizar un viaje, tipo Carl Sagan en Cosmos, por las orillas de la utopía constitucional. Tenemos que entender que poco podemos descubrir más allá de la orilla del “cosmos constitucional”. Estamos en un momento histórico lleno de buenas ideas y actos penosos. Mientras no consigamos que esos “actos penosos” se reformen y desaparezcan, no podremos explorar el cosmos constitucional, ni el cosmos estelar.

“Título preliminar.

Artículo 1º

1-España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad, y el pluralismo político.”

Muy bonito. Precioso. Orgásmico. Pero esto que tiene que ver con la realidad que siento y percibo…Voy por partes.

La libertad… ¿o el libertinaje?

La justicia… ¿o el pago de un abobado para ser bien defendido? (la abogacía es un gremio claramente sofista que tiene que defender al que le paga) Observen: ¡defender al que le paga! Aunque exista el abogado de oficio (que defiende al que no tiene un euro), este señor no suele tener el tiempo suficiente para estudiar bien el caso. Entre otras cosas porque tiene que comer y lo que recibe por llevar “casos de oficio” es muy cortito; cortito con sifón.
¡Ya ¡ En este momento la constitución comienza a ser una bonita historia de ciencia ficción. Esas que amo. Tienes dinero, tienes justicia. No tienes dinero, la justicia no es la misma.
La igualdad… ¿de un español registrado o de un inmigrante? Es que no me entero. Soy torpe. ¿Ser avanzados constitucionalmente es discriminar? ¿Eso no es fascismo encubierto?
Soy un chimpancé y no me entero. Discúlpenme, seres humanos a los que amo y quiero; pero no puedo dejar de criticar vuestros absurdos.
Sobre el pluralismo político…Será el bipartidismo político. Porque no sé por qué razón al final es cuestión de dos partidos jugándose el poder ejecutivo. Esto tampoco lo entiendo. Saben ustedes, repito, que soy muy torpe. Soy un chimpancé que escribe.

Continúo con la Constitución sin haber pasado la primera página. Estoy asustado.

2- La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del estado.
3- La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria. “

No sé si continuar. Me asusto de mi mismo. Como dice Francisco Galván: “el autor no se hace responsable de sus comentarios”. Yo diría: “no soy responsable de lo que escribo con el corazón”. “No soy responsable de mi incoherencia y mi rebeldía cuarentona ante el absurdo”. “No soy responsable de los actos de los demás, pero me joden y no se la razón. Tampoco sé el porqué”.

Volviendo al punto 2 del artículo uno, de mi querida Constitución Española, me encuentro con más problemas. En este caso son graves; lógicamente para mí.
Si los poderes del estado emanan de la soberanía nacional que reside en el pueblo…
¿Por qué muchos políticos, que no todos –si no esto seria una pesadilla-, representan sus intereses personales?
¿Qué concho pasa? Para mí, sinceramente, es una tomadura de pelo. Y el poder judicial debería intervenir sin excusas ideológicas ni partidistas. Les suena la palabra: robo. Esos políticos se han olvidado de su función representativa y solo se representan a sí mismos. Eso, jamás, puede suceder en una de democracia basada en un pueblo soberano; en una dictadura si tiene sentido. Es una contradicción de base que tenéis que resolver todos los políticos.Si hay robo que intervenga el poder judicial. Además ,de forma urgente.

Respecto al punto 3 del artículo uno…Acepto la Monarquía parlamentaria. Pero le pido al Rey, un representante “diplomático” del estado que tiene que trabajar en base a sus emolumentos establecidos por ley, que efectúe una iniciativa pública donde los políticos corruptos, del color que sean, no vean más la opción de representar a nadie. Le pido encarecidamente, como diplomático y hombre de estado, que se posicione “en el filo del cuchillo de su imagen pública” respecto a este asunto tan repugnante. Ruego, como novel de la paz, que intervenga como si fuese a recibir “un novel contra los ladrones”.
No permita que los políticos roben al pueblo. Evítelo e intervenga públicamente. Muchos españoles, entre ellos yo, disfrutaremos de sus palabras.
¿Qué algunos son amigos suyos?
Francamente un amigo que es un ladrón debe ser responsable de sus infracciones o faltas; por muy amigo que sea. ¿Para que está la ética?
¿No le estará robando a usted?
¿Qué sucede con la responsabilidad de los representantes de la soberanía?
Dígale a su amigo del alma (si hay alguno implicado en la corrupción):
¡Déjalo! Buscaste otra cosa. Deja los bienes del pueblo en paz. No robes y atiende tus responsabilidades judiciales como ladrón.

Voy a interrumpir aquí este documento porque ahora viene el artículo segundo…Entrar en él sería volver a encresparme y generar un escrito inmenso.

Mi deseo final ,ante esta preciosa Constitución Española que aprecio como Carta Magna y como demócrata empedernido, es que se cumpla de verdad lo que dice.

Solo pido coherencia en el sistema de representación parlamentaria. Aunque solo sea un chimpancé que escribe. Les ruego a todos los que trabajan frecuentemente con la constitución española. Les ruego, encarecidamente, que la Constitución Española sea algo más que una bonita historia de Ciencia Ficción.
No dejo de reconocer que estamos mejor que antes del referéndum de su aprobación soberana en las urnas; pero queda mucho camino por recorrer.
NO permitan que los sinvergüenzas, amigos de libertinaje, lleguen al poder político. Eso es fomentar la absurdez del sistema. El sistema tiene que ser llevado por representantes justos y solidarios; no injustos y ególatras (o interesados en su propio beneficio a costa del pueblo).
La constitución debe ir más allá de la expresión de la “voluntad popular” y convertirse en “realidad popular”.

Atentamente el chimpancé demócrata, peludo y enfadado. Escribiendo he sudado tanto que voy a ducharme en la charca que hay dentro de mi caverna.

Posdata: Expreso a continuación una idea de Jaime Cruz (un demócrata como la copa de un pino; un hombre amante y defensor de la constitución) que un día, no hace mucho tiempo, me expresó estas ideas:

“Hace unas semanas hablaba con mi amigo Jaime Cruz. Economista creador y agudo. Él y amigos suyos, cuyo nombre ignoro, argumentan la necesidad de un cuarto poder. Esta idea es suya, que no mía.
Los poderes establecidos, en este momento, son:
- Ejecutivo.
- Legislativo.
- Judicial.
Jaime Cruz, en sus reflexiones, propone un cuarto poder de control de los otros tres (y sobre todo del ejecutivo y del legislativo). Por llamarlo de alguna manera ofrezco dos términos:

-Poder de inspección de responsables públicos (término próximo a la idea que recibí de Jaime: Inspectores.)
O, si lo prefieren:
-Poder de auditor de responsables públicos.

Sinceramente, me gusta la idea de que el político sea vulnerable y responsable legal de sus actos en beneficio propio, o próximo, aprovechando su posición de poder. Su trabajo, una vez en el poder, tiene que ser en beneficio del pueblo representado; tarea ética y constitucional.
¡Constitucional!
Como “el poder corrompe”, controlemos a los que tienen el poder.
¡Auditémoslos! ".