20 de noviembre de 2009

Un griposo convaleciente.

La gripe no ayuda a escribir, ni tan siquiera a intentar escribir. Los pensamientos son libres, anárquicos y paranoicos en el insomnio repetido; uno está enfermo. Fiebre, tos, esputos, dolores musculares, ritmo cardiaco alto, malestar general…
Ojalá, cuando salga de esta y recobre la salud física –que no la mental situada en el “filo del cuchillo”-, pueda elegir el camino más certero, el más correcto, el mejor entre los posibles para ganarme la vida y seguir conociendo personas, lugares , circunstancias y opiniones en mi ciclo vital.

Salud a todos y todas. Que no os abandone.

Posdata: no me han dicho nada sobre el tipo de gripe que tengo, pero si os vais a vacunar contra la gripe A. Pensadlo dos veces. Los rumores no son halagüeños : "el remedio puede ser peor que la enfermedad". Os dejaré un enlace en breve; porque en estos asuntos soy un ignorante, como en muchos otros –doy gracias…; la ignorancia facilita que no sufra más de lo que ya sufro-.