8 de octubre de 2009

Rosa.et en la Biblioteca Infanta Elena.

Esta misma mañana, después de visitar las instalaciones del Defensor del Pueblo Andaluz para una gestión con un amigo, se me ocurrió ir a la Biblioteca Infanta Elena de Sevilla para dejar, como donativo, un ejemplar de mi novela Rosa.et. Un ejemplar dedicado a la propia Biblioteca. Lugar donde he escrito partes de Esperpento y artículos de este patético y amado blog.

¿Por qué expreso estos datos al tratarse de un donativo?

Para que conste pues no me han dado ningún recibí ni nada por el estilo. Solo me han dado las gracias y me han dejado el bolígrafo para dedicarlo. Por lo demás confío en su profesionalidad.

¿Alguna otra razón apoya esta doble actitud de donativo versus publicación del acto?

Si. Que fuera parte de los ejemplares que, teóricamente, le lleguen por la vía normalizada, haya uno dedicado a la Biblioteca en sí y todos sus usuarios. Pueblo básicamente andaluz. Curiosamente no suelo recordar las dedicatorias porque improviso sobre la marcha y lo considero, de momento, como un acontecimiento espontáneo, improvisado y fresco. En este caso redundo en torno a las palabras: fantasía y utopía. Poco más recuerdo en estos momentos.

En fin, este corto artículo solo quiere informaros, a los que no podáis comprar el libro -algo que entiendo mejor que lo que pensais algunos-, que podéis leerlo en la Biblioteca Infanta Elena de Sevilla.
La educada bibliotecaria me ha comentado que muchos autores nuevos hacen actos parecidos. La idea me resulta interesante y, con franqueza, lo de dedicarle el libro a la biblioteca parece menos común; su rostro expresó algo de sorpresa.

Un abrazo y gracias por estar aquí.