13 de octubre de 2009

Presentación de ROSA.ET .Una novela de ciencia ficción.

Todo libro tiene un origen formal. Un principio. Como esto es así, un origen no puede ser de otra forma, la presentación de Rosa.et ya tiene fecha y lugar:

31 Octubre 2009 a la 17:05 horas en la Casa de la Memoria
c) Ximénez de Enciso n28 .Barrio de Santa Cruz. Sevilla. (Hotel Alcántara .Casa de la memoria)


Lógicamente es un acto público al que todos estáis invitados. El único límite es el aforo del local.
Al final del artículo os describiré una de las rutas posibles para llegar al lugar de presentación. Como descriptor, algo fuera de uso en nuestro “tiempo multimedia”, me siento en la obligación mental de hacer un pequeño relato de una de las rutas de acceso. Un camino entre los posibles. En base a esta obsesión, que me domina, no voy a poner ningún croquis en este artículo.
Sé que muchos, como yo mismo, dormís la siesta. Os garantizo que he intentado una hora de presentación más tardía, pero no era posible. A partir de las 19:30 h hay otros actos. Sobre la presentación en sí he asistido, en directo o mediante videos, a varias y voy a cambiar, parcialmente, el protocolo normalizado. Os explico las fases del acto; os explico sus partes:

1- Música extraña. Me baso en esta breve descripción porque tocarán un fagot barroco y una guitarra eléctrica. Dos instrumentos de épocas muy diferentes en conjunción. No puedo expresar ningún orden porque se me ha comunicado como sorpresa.Los interpretes son Joaquin Hernandez y Francisco Javier Real. Expertos en bolos o, entiendase, en conciertos en multiples actos y con diferente grupos andaluces y/o españoles.
2- Habla Minerva. Editorial Slovento. Funciones de editora y presentadora experimentada.
3- Rosa. Una de las protagonistas del libro dirigirá sus libres palabras al público.
4- Palabras del autor. En estos momentos no conozco el enfoque del discurso pero intentaré que sea ameno. Lo apoyaré en transmitir buenas estupideces que animen a la sonrisa o la carcajada o, si me da la “picá”, expresaré alguna reflexión filosófica elemental y llena de cariño.
5- Firma de libros. Si se vende alguno. Curiosomente, a fecha de hoy, accesorio aunque os sorprenda.
6- ¿Es posible? ¿?
Lo habitual es la formalidad afable durante estos actos, mi deseo es saltármela un poco para que disfrutemos todos de la presentación en público del libro. Disfrutemos familiares, amigos, vecinos e interesados como si fuese algo parecido a un “bautizo”. El nacimiento de un libro más entre los que hay y los que vendrán.
¡Que no falten!
¿Cómo se genera la cultura? ¿Dónde comienza?
Pues con historias como esta y muchas otras. Muchas de otros autores como Aurora Velasco (La Rosa Negra) o Mario Conde(Memorias de un preso), por mencionar a algunas, y algunos, cuyas presentaciones he visto en directo o diferido.
Ignoro si mi historia es buena, mediocre o mala. Solo puedo decir que disfruté en su creación y ,hace unos meses, decidí compartirla con los demás de la manera más tradicional; mediante un libro de toda la vida.

“Croquis descriptivo”
Una descripción para una arribada al acto, a las cinco de la tarde:

Hoy es sábado. Cinco menos diez de la tarde del último día de un Octubre de crisis financiera. He llegado a la Giralda que me mira desde arriba. Giro sobre mí para mirar a la fuente; doy la espalda a la Giralda (discúlpame "campanaria" mágica). Al borde de la fuente circular un grupo de adolescentes juega con el agua mojándose su juventud y su pubertad. Ríen a carcajadas. Empiezo bien, viendo formas y alegrías. Llegar a la fuente es fácil y mientras lo hago el sentido y la dirección son los correctos. Desde la fuente, dejando la Giralda detrás, puede verse una calle que sube larga y un poco empinada. Se llama Mateos Gago y solo permite un peatón por la acera izquierda, un coche aparcado, un coche circulando y otro peatón por la otra acera; la de enfrente. Es la mínima expresión de una calle útil para compartir con los coches.
En el centro de Sevilla muchas calles no cumplen, siquiera, este requisito. Son calles para medio peatón y un coche estrecho; o, lo que es peor, para un vehículo estrecho. Pero ese no es el caso de Mateos Gago que desearía, siento decir esto, que fuese peatonal para ver la Catedral cuando se acerca; y, al hacerlo, no temer que te atropellen por la espalda.
Comienzo a subir la calle por la acera derecha. Recorridos sesenta metros de tiendas y locales me cruzo con el bar las columnas. Un bar conocido, pequeño y turístico con columnas de mármol aparente. Continuo la calle dejando el bar atrás ,y a la derecha del camino hacia el acto.
Surcando la acera siempre te cruzas con alguien. Su denso transito de peatones, muchos de ellos turistas o extranjeros, hace la calle rica en más sentidos de los que dicta el poder adquisitivo. El camino entretiene e, incluso, altera la libido si tienes suerte. Entre peatón y peatona aparece una esquina que dicta en su fachada derecha:
Colegio San Isidro.
Al llegar a ese punto, llamado esquina, solo tenemos que dejar la pared del colegio, esa que marcha su perímetro inevitable, a la izquierda. Con la pared del colegio a nuestra siniestra continuamos el camino que algo se estrecha haciéndose, inevitablemente, peatonal. Cuando termina la fachada del colegio, al bifurcarse de nuevo apareciendo huecos y caminos, he llegado a la calle Ximénez de Enciso que está indicada en el frente y surge a la izquierda; solamente a la izquierda, no a la siniestra total. Amarro la calle, cogiéndola, y me dirijo al número veintiocho. Son solo ochenta metros de una calle inevitablemente peatonal. Doy gracias. Una música extraña brota de la Casa de la Memoria. Un bonito patio cubierto del hotel Alcántara está llenándose de gente. He llegado a la presentación.

Espero y deseo que la “ceremonia” sea de vuestro agrado. Mi deseo es que todos pasemos un buen rato durante la presentación pública de un sencillo relato llamado:

ROSA.ET.

Un relato del que soy el autor, pese a quien le pese.

¡Os espero!


Posdata: a/a de mis enemigos (o enemigas) actuales: podéis asistir si vais en son de paz. Esta historia no tiene nada que ver con lo que llamé, repetidamente en este blog, el“proyecto esperpento”. Gracias.