7 de septiembre de 2009

Sobre la prostitución de toda la vida.

Quizás mañana me arrepienta de este texto que voy a presentar hoy pero no lo borraré. Voy a escribirlo como un chimpancé salido y pacífico, aunque os parezca mentira. Pienso que estaréis confundidos, o equivocados, en vuestros prejuicios al principio y al final de este texto pero me va a dar igual. Como he dicho tantas veces aquí, y en muchos de los comentarios que he realizado en la red, es el momento del debate, es el momento de la discusión pacífica y transparente. Y en la transparencia surge hoy mi diferencia y la discusión respecto a la política municipal y gubernamental.

Me apetece escribir sobre la eterna prostitución. Esa “teórica lacra” que lo único que alienta es la hipocresía y la doble moral. Estoy cansado ya de este asunto tan evidente y manido.
Pero vamos a ver…
¿Quién de ustedes puede renunciar, de verdad, al sexo?
¡Pocos! ¡Muy pocos!
Como está ahí, porque el sexo forma parte de nuestra naturaleza, hay que convivir con él pero sin dobleces, hipocresías o mentiras. No me vengan ahora, señores socialistas, con frases como estas:
Sevilla, capital libre de explotación sexual.
O esta otra:
Pagar sexo es invertir en violencia.
O quizás esta otra:
Consentir la prostitución es aceptar la esclavitud.

¿Pero en que mundo vivimos?
¿En el de Jupie, Mikie, o la princesa cisne,…?
¿Por qué alimentar la hipocresía de la prostitución?
Una prostitución que siempre ha sido TOLERADA y ha estado ahí desde tiempos Romanos, y antes de esos tiempos. Sencillamente porque, dado como es nuestro mundo de tabúes, necesidades, propiedades y placeres tenemos miedo a casi todo. Y para alejarnos de ese tabú nos inventamos prohibiciones desenvolviéndonos en la mentira sobre nuestras auténticas necesidades y valores.
¿Pero en que mundo habitamos?
¿Explotación sexual?
¿Invertir en violencia?
¿Esclavitud?

¡Hipócritas!

La respuesta para quitar las palabras explotación, violencia, esclavitud no es poner un cartel retroiluminado muy bonito.
¡Hipócritas!
No tenéis ganas de ponerle el collar al perro de la evidencia y la necesidad.
¡Pandilla de saltimbanquis!

Las respuestas son muy sencillas pero antes de darlas voy a presentar una cuantía de evidencias existenciales personales y compartidas.
¿Si un tío (que somos unos cuantos) es “distinto” a los demás en su actitud sexual heterosexual… que puede hacer para fornicar? (no puedo hablar por los homosexuales al no participar de su visión)
¿Eh?
¿Si un ser humano no quiere participar de los requisitos del cortejo y la conquista tan manidos, aburridos y poco deseados (porque le sale sencillamente del alma o quiere ser diferente)…Le está prohibido follar?

Pero vamos a ver….
¿Os pensáis que todos los varones somos conquistadores o algo así?
O
¿Os pensáis que los varones somos, por narices, delicados, prudentes, encantadores, guapos,…y (a fin de cuentas) falsos más que auténticos? ¿Os pensáis que todos tenemos imagen, o nos preocupamos por ella, o algo por el estilo?
¿Pero de donde venís, y a donde vais?
¡Hipócritas!

Siento mucho que puedan enfadarse mis amigos los padres blancos, y otros amigos, pero en estos temas tan llenos de tabúes no puedo hocicar con mi verbo y mis ideas. Es en estos temas, y otros, donde soy un imprudente sincero; y tengo que expresarme como pienso; expresarme con franqueza. Tengo que escribir en libertad y sin prejuicios. Y todo sin perder la amistad del verbo y del diálogo pacífico.
Voy a responder a las preguntas inherentes a las frases del instituto de la mujer de Sevilla.

¿Explotación sexual?
Porque permiten que el proxeneta haga su trabajo amparándose en la seguridad de la puta.
¡Fuera los proxenetas! ¡A trabajar al campo o de camareros!
O, si lo prefieren, a la cárcel. Que son unos vagos pero de los de verdad. Esa palabra debería ser un sinónimo.

¿Invertir en violencia?
Pero que violencia tiene que suponer la fornicación si se contempla como una necesidad cuando se ha superado la mayoría de edad y se es un ser humano maduro que folla demasiado poco.
Todos los violentos que se detecten o delaten por sus actos…
¡A la cárcel varios diítas! ¡Que se piensen sus puñeteras necesidades y como tratan a los seres humanos!
Porque una puta es, antes que nada y que nadie, un ser humano que ha tomado una decisión y, si no es así, que deje el trabajo y pueda trabajar en otra cosa.
¡Concho!
Que hay prostitutas que aman su profesión y otras que solo lo hacen por dinero.
¡Legalicen la profesión de toda la vida! ¡Denle coraje a la idea!
¡Mañana mismo!

Si mañana mismo la prostitución se legaliza y contribuyen a que regenten su propio negocio asociándose para no hacer la calle. Entonces habrán conseguido algo constructivo de verdad.
Y de proxenetas chupópteros que no hacen el huevo…
¡A currar de verdad!

Se acabó vivir del cuento y a la puta ni levantarle la voz y, menos aún, tocarla o amenazarla.
Para evitar este tipo de ultrajes se perseguirá a las mafias.
¡A tomar por saco las mafias!
Que se dediquen a vender preservativos o monten un sex show (o como se escriba).
¡Persecución a las mafias!
¡Que les den!
¿Quiénes pueden hacer eso?
Por ejemplo los trabajadores sociales en conjunción con la policía que sea (local, civil, autonómica, nacional. etc.)

Pero dejad tranquilas a las putas porque con estas persecuciones solo alimentáis más su marginalidad y su precariedad.

La última frase del cartel manda huevos…Voy a sentir el decir esto. Lo siento…Huffff
Frase del cartel del ayuntamiento de Sevilla que me ha sentado como una patada en los testículos:

“Consentir la prostitución es aceptar la esclavitud”

¿Esclavitud?
¿Pero que esclavitud ni esclavitud?
¡Hipócritas!
Nuevamente.
¡Falsos!
Otra vez…

¿A que tipo de esclavitud nos referimos?
¿A la de los pobres del mundo?
¿A la de los desgraciados?
¿A la de los consumidores?
¿A las provocadas por las multinacionales?
¿A la del fútbol?
¿A la de optimización de beneficios?
¿A la esclavitud de muchas jerarquías?
¿A la de los dueños del capital cuando no son generosos con los otros?

¡Hipócritas!

Lo que hay que hacer con la prostitución es aceptarla y regularla pero de verdad. No solo para pagar los impuestos.
¡Ojo!
¡Legalización de la prostitución ya!
De la prostitución masculina y femenina.

¡La ubicación de las putas, o putos, que no sea la calle, pura y dura, donde pasean todo tipo de personas maduras e inmaduras!Cierta prudencia en los lugares donde se efectúa el negocio del sexo es necesaria. Este aspecto es el realmente importante. Holanda es un buen ejemplo a seguir. Pregúntenles a ellos.

Constantino Carenado como chimpancé salido que ha asistido, con placer, a prostíbulos donde no ha podido averiguar si había mafias detrás. Pero si ha visto cosas que no hace una novia, una amiga especial o una amante.
¿No es espectáculo natural?
¿Han visto ustedes como se presenta el pavo real ante la hembra?
Y resulta que el pavo real está en pelotas.


Posdata I: que nadie se ofenda. Esto de la prostitución debe ser legal, asumido y regulado. ¡No a la marginalidad! Que solo alimenta la explotación que tenemos que dejar atrás. En la marginalidad si se cumplen las frases de la Junta de Andalucía. Hagamos que la marginalidad no sea la condición de la prostitución.Ese cartel es pura verborrea y propaganda socialista. Es papel mojado.

Posdata II: si alguien piensa que la prostitución va a desaparecer creo que es más fácil, e importante, hacer que desaparezca el hambre en el mundo.
Cuando hablo de prostitución me refiero a la adulta. ME REFIERO A LA PROSTITUCIÓN ADULTA DE HOMBRES Y MUJERES.Si el concepto “adulto” cambia en diferentes países, esa edad es la que habrá que tener en cuenta. La edad de la madurez sexual establecida en el país en el que se habita. ¿Qué otra referencia si no? ¿Son ustedes telépatas para conocer si un ser humano esta maduro, o no, sexualmente? ¿Lo sabe la naturaleza? Inevitablemente hay que hacer un pacto social en que se establece una edad de inicio. Momento donde comienza el mundo adulto para todos los seres humanos del pais de residencia.