24 de julio de 2009

La aventura modernista y paranoias

Hace unos dos meses fui a una exposición de pintura organizada por la fundación Caixa Catalunya (Obra social). No fui solo, como en otras ocasiones y excursiones. Fui con Dan, Ir y Ana. Que yo vaya a una exposición de arte no es normal. Bueno, no es habitual. La entrada era gratuita pero con control de acceso. Nada de bolsos ni de fotos. Dejamos los objetos no admitidos en consigna y entramos.

Desde que vi el emblema: “Caixa Catalunya .Obra Social” mi mente comenzó a hervir con el asunto de las “fundaciones” de todas las cajas de ahorros constituidas y existentes en España. Un asunto del que, sinceramente, desconfío. Intentaré ser breve en este “escozor” mental. Muy breve. Brevísimo. Una frase corta soporta mis miedos más profundos. Miedos paranoicos:

- Facturas falsas.

Está legislado que los beneficios de las cajas de ahorros se destinen a obras sociales entre otras cosas; también he escuchado que se destinen a mejoras salariales (o primas) en los miembros de la empresa crediticia anexada a la fundación. Empresa crediticia constituida como caja o caixa…o como se diga en otros idiomas autonómicos de mi variopinta España.

Mi miedo al “pelotazo” de toda la vida se apoya, como siempre en mi pequeñez mediocre, en gente conocida y confidencias concretas. Recuerdo un intérprete de un grupo de música que se negó a firmar una factura “algo más que falsa”; ciertamente falsa. El grupo había hecho su trabajo y el organizador quería que firmase un documento con unas cifras que no había cobrado el grupo en cuestión.

Como soy muy desconfiado e inocente me temo que cuando “cualquier fundación” paga los honorarios a los que participan en alguna actividad socio-cultural y/o benéfica…”paga” más de lo que paga.
¡Me asusta este bulo!
¡Me inquieta este rumor!
¡Ohhhh!
Pero recuerden que soy un chimpancé. Y ahora, después de textos que he leído últimamente y esté que llevo escrito, soy un chimpancé mediocre. Solo me baso en lo mejor de lo que leo…
¡Ohhhh!

Como me estoy calentando con tanta “imaginación infundada y paranoica” vuelvo nuevamente a la exposición de los pintores modernistas Catalanes. Sobre dicha exposición, y creaciones pictóricas, he de decir solo dos cosas muy sencillas:

- no abundan las sonrisas en los cuadros. Solo la del folleto de presentación. Solo esa es la “musa” que sonríe. ¿Por qué?
-los pintores se asociaban y conocían entre sí. Esto provocaba la exclusión de algunos…

Por mi tendencia a identificarme con “lo peor” (frase muy amable de “Elle”-no conozco otro origen-). Y siguiendo este “principio personal” en que lo peor es el fracaso…llamó mi atención un autor (cuyo nombre no recuerdo –como casi siempre-). Este señor solo llegó a pintar en carboncillo. Y no veas los expresivos que eran los dibujos. Realmente asustaban e impresionaban. Resultaban a todas vistas dolorosos y sin embargo…sin embargo fracasó y no tuvo apoyo en su época. Al ver sus láminas, como soy muy positivo, pensé en mi; pensé en un ser solitario como yo; un ser solitario que no conoce a nadie en el sector. Un ser solitario y aislado que tiene un blog y disfruta escribiendo. Aunque su temática sea siempre sobre lo mismo:

-El fracaso de mi especie y mi fracaso.

Y sucede que se ve muy bien cuando un ser humano aislado fracasa en su vida…pero…
¿Cómo se ve el fracaso de una sociedad?
¿Y el fracaso de un sistema?
¿Qué nos sucede?
Bueno…
¿Qué nos sigue sucediendo?

En fin…entre los modernistas catalanes de la exposición destacó, para mí, el aislado en su carboncillo. El que no pertenecía a ningún grupo, a ningún club…Destacó, para mi, el amargado.

¡Sus trazos lo decían!
¡Lo gritaban!

Después de ver todos los cuadros y el diaporama fuimos a tapear y Ana me recomendó un libro. Me recomendó: Anna Kanrenina de Tolstoi…
He intentado leerlo, ha estado a punto de engancharme, ha rozado hacerme esclavo de su siguiente página. Pero no lo ha conseguido. Seguiré intentándolo. Para mí, desde mi estúpida franqueza, va un poco despacio o lento. Quizás soy de otro tiempo o de otro carácter. No lo sé porque los dos compartimos cierto romanticismo. Que yo sepa y entienda.

Constantino Carenado un chimpancé mediocre. Saludos eternos a todos los artistas…a los reconocidos y a los ignorados por el “mundo” del arte y/o su mercado.

Posdata: lugar de ejecución de este estúpido texto : Biblioteca Doña Sofia (Madrid)...¿Tendrá que ver algo el contenido de este artículo con las sensaciones vividas en la sala de lectura y escritura?¿Entre algodones con el folleto de la exposición frente a mi? ...Paranoia...