1 de junio de 2009

Zapatero vs Visiedo frente a la beca"mantenimiento"

Me encanta la provocación. No puedo evitarla. Hace poco un anónimo frecuente de este blog me ha preguntado que opine sobre la iniciativa del ministerio de educación de nuestro gobierno, de becar con 1300 euros a alumnos de ESO en riesgo de abandono de estudios. Y eso voy a hacer ahora, sin escrúpulos y con los datos de que dispongo en mi cerebro. Un cerebro de chimpancé sin pelo, que detrás del cráneo tiene una patata caliente. Y no veas como me quema la patata en estos momentos en que tecleo.
Para alimentar el artículo, que parece más bien un discurso de esos que me encantaban en bachiller y magisterio, voy a hablaros de José Luis Rodríguez Zapatero, que ha apoyado la iniciativa del “Ministro de Educación” (MEPSD), y, también, voy a hablaros de mi gran amigo Pepe Visiedo.
A José Luis Rodríguez Zapatero “ya lo conocéis en los medios” y en la Wiki tenéis más datos sobre él. Al que no conocéis, y deberíais conocer, es a mi amigo Pepe Visiedo. No es que lo véa mucho, ni hable mucho de él con nadie pero lo llevo dentro, dentro de mi. Pepe Visiedo, exmisionero de África más por la edad y las enfermedades, que por su gusto o deseo. Pepe ahora vive en una de las casas de su orden religiosa llevando grupos seglares, participando en Eucaristías, etc... Pues este amigo y señor, no puedo negarlo, tiene una gran cualidad que se está olvidando en el vacío de la inconsciencia y la falta de crítica.
Mi amigo Pepe Visiedo tiene dos manos derechas. Si, no se trata de un error, tiene dos manos derechas. Al menos ese es el Pepe Visiedo que recordaré, si no lo han domesticado a estas alturas.
¿Y que son dos manos derechas?
Viene a ser como la diplomacia cero en un entorno pacífico. La opción de Pepe Visiedo, y la mía entre otros “imprudentes”. Ahora cobra importancia la palabra “imprudencia”. Y a que se debe esta obsesión personal, en mi caso, por la “imprudencia”; es muy sencillo…La prudencia tenia sentido cuando tu vida corría peligro al transmitir tu opinión. Recuerden que en la actualidad, aún, existen países en que no hay libertad de expresión y aquí, en España, hasta hace poco tiempo tampoco la había. No voy a ir más allá de mis abuelos que estaban llenos de miedos al respecto del que dirán los otros o, para no ir más lejos, mis propios padres con unos miedos parecidos y una “prudencia” exagerada. Pienso que ya estamos preparados, y si no hay que ir estándolo, para ser francos y sinceros. Ser francos y sinceros en nuestros pensamientos respecto a los otros, como hacia Pepe Visiedo y como hago yo. Y entender esos pensamientos como un argumento de opinión no mal intencionado. En contadas ocasiones recurriría, sinceramente, a la diplomacia y la “prudencia”
¡Es el momento!
¡Ahora!
Es el momento de ser sinceros y francos aunque escueza un poco a los otros.
¡Debería generalizarse esta actitud de las dos manos derechas al hablar!


Por la otra parte está José Luis R.Zapatero con exquisita diplomacia, y una imagen pública muy estudiada, y por la cual se preocupa muchísimo. Clara estrategia de escapista y falso. Una estrategia de falsedad muy típica de la clase política que conocemos. Por esto mismo repito en muchos de mis textos una idea obsesiva:

Los políticos son los sofistas de nuestro tiempo; que defienden lo que haya que defender.
Bueno; casi todo lo que hay que defender para escapar del marrón que sea.

Y entra aquí el asunto de las becas de mil trescientos euros para estudiantes de ESO con peligro de abandono de los estudios. No puedo dejar de pensar que se trata de una chapuza.
Siento decirlo otra vez: una chapuza.
He leído el texto del nuevo ministerio y tiene su encanto pero no constituye más que un parche más de un neumático lleno de parches mal puestos del sistema educativo del presente.

Recuerdo cuando estaba estudiando la Diplomatura de Profesorado de EGB. Si me mirasen ustedes entonces; era un optimista pedagógico. Estaba ilusionado con la L.O.G.S.E. En los institutos experimentales daba buenos resultados en todos los discentes, y en todas las áreas del currículo (o como se dijese) a excepción del área de Matemáticas donde no encontraban más alternativas que las tradicionales. El instituto en cuestión era un entorno de convivencia y diálogo tripartito (maestros, padres y alumnos). Los padres participaban con ganas y los profesores también. Estoy hablando del año mil novecientos ochenta y nueve…Había discrepancias y optimismo en un entorno de diálogo entre todas las partes.
Pero, siento decir esto que voy a decir ahora, eso se terminó. Se acabó. Se fue.

Pienso que no estamos preparados para la libertad porque cuando hay mucha la convertimos, rápidamente, es libertinaje.
Y voy a repetirme de nuevo por si no me he expresado bien:
¡Libertinaje!

Un adolescente libertino que no quiere adaptarse a la escuela ni a su formación. Que solo piensa en sí mismo y tiene las hormonas por las nubes. Y tiene unos padres que pasan, que tienen miedo a su hijo, que defienden ciegamente a su “pequeño”, o que han perdido la autoridad sobre el,…Poco se puede hacer, desde el diálogo, con este “adolescente tipo”.
Siento decir esto pero en las aulas falta una palabra relacionada con la jerarquía estructural más que con la jerarquía funcional (que es la que acepto desde mi ética). Un concepto semántico que me disgusta pero que es, inevitablemente, necesario.
La palabra es:
¡Disciplina!
¡En las aulas falta disciplina!
Inviertan ese dinero en imponer, he dicho imponer, disciplina a los adolescentes ególatras, libertinos y sin principios. Inviertan en procedimientos disciplinarios eficientes. Y que conste que soy amante del diálogo. Pero…que hacen los policías con un grupo de manifestantes que pierde el control…la policía interviene.
Inviertan dinero en disciplinar a los adolescentes. Que aprendan a respetar. Llévenlos a realizar tareas no voluntarias en asilos, centros asistenciales, y entornos comunitaros en general. Si es necesario con un policía al lado. Un ejemplo a seguir.
Y hablo de autoridad no de violencia. Los encargados de disciplinar a los ególatras adolescentes deberían ser capaces de controlar la ira del chaval y la propia. Debe haber fórmulas. Estoy seguro.
¡Que el ministerio de M.E.P.S.D se ponga en contacto con el de interior y colaboren!
Para los chavales implicados en el plan ni un euro. Para sus familias menos.
¿Cómo vamos a pagar el fracaso?
¿Cómo vamos a fomentar la falta de esfuerzo?

En mi caso, para ser sincero, estoy parado y me estoy dedicando a escribir en este blog y terminado dos novelas. Fuera parte leo todo lo que puedo y estudio termodinámica, electrónica, algo de física, y quiero continuar con el ingles.
¡Van a denunciarme por recibir el subsidio de desempleo y trabajar en mi casa todo lo posible en mi formación como humano!
¡Van a hacerlo! ¡Les doy envidia!
¿Observan como mis “dos manos derechas”pueden perjudicarme?
Porque estoy diciendo que:
¡Continúo formándome y escribo gracias al subsidio!
Gracias al sistema reflexiono y critico de manera constructiva,
E incómoda para los demás.

Así que el sistema tampoco esta tan mal cuando me permite hacer y decir esto ahora, haber escrito todo lo que hay en este blog, continuar mis dos novelas en proceso, ser un blogero chimpancé, y estudiar lo que me gusta.
¿Les doy envidia? ¿Seguro?
Les informaré más en un articulo concreto dentro de poco.
¡Creo que me estoy esforzando y no necesito policía!
¡Aporto, y aportaré, mis esfuerzos y dedicación reflexiva y crítica mientras pueda!

Considero que lo importante, en el caso de los adolescentes con riesgo de abandono de los estudios, es convencerles de la necesidad de tener obligaciones y acabar lo que empiezan. Y cuando se trata de formación obligatoria…ES OBLIGATORIA.
Puedo parecer un poco bárbaro pero imaginen una partida de ajedrez –me encanta este ejemplo- que hay que jugar por narices. Un contrincante respeta las normas del juego y el otro no lo hace.
¿Quién gana la partida?


Los adultos debemos evitar que la partida la gane el tramposo. Y eso es lo que esta sucediendo en muchos centros educativos donde se respira el fracaso escolar. El adolescente irresponsable gana el pulso a la lucha: Obligación vs. Diversión
Y saben cuales son algunas de las preguntas que me hago mediante esta reflexión tan cruel:
¿Puede saber un irresponsable ególatra de catorce años que es lo mejor para él?
¿Está preparado para ejercer su libertad un adolescente con ganas de pelea?

Me parece que la mayoría de los que clasificamos como “niñatos” son eso…niños grandes. Y a un niño cuando no entiende las palabras, o las ideas constructivas, tiene que entender el castigo. Un castigo en que se le niega lo que le gusta. Un chantaje para que, si es posible, reflexione sobre su situación, sobre su futuro, y sobre el esfuerzo necesario para aprender a ser con los demás. Y esto no es fascismo de derechas o izquierdas.
¿No les han castigado alguna vez sus padres?
¿Y alguno de esos castigos no era razonable?

Esa es la disciplina de la que hablo. Una disciplina paternal. Semejante a la que aplican los padres responsables sobre sus hijos cuando estos no cumplen sus deberes. Porque, mal que nos pese, todo adolescente por muy “libre” que sea, o se sienta, tiene sus obligaciones que cumplir ;y una de ellas es aprender a manejar las herramientas con que desenvolverse constructivamente con los otros. Y la disciplina no deja de ser necesaria cuando hay excesos; cuando hay libertinaje.
Así pues…
¡No a esas becas de 1300 euros!
¡Si! a usar ese dinero en tareas disciplinarias en los centros educativos.

¿Qué los maestros no pueden? Porque temen ser denunciados por malos tratos ,o temen ser agredidos, y se han convertido, más que nunca, en burócratas y generadores de documentación para Conserjerías o Ministerios…;
Pues que lo hagan los policías que son más coercitivos. Siento decir nuevamente lo que voy a decir pero no se me ocurre otra expresión más acertada:

¡Mano dura con los adolescentes irresponsables!

A lo que sumo:

¡Usen ese dinero para “convencerlos” de su obligación!
¡No los compren con una beca!

Usen esos recursos de otra manera y dejen el concepto beca para subvencionar el esfuerzo realizado con ganas de futuro; no el esfuerzo, simple y llano, de terminar un curso obligatorio.
Creo que es puro electoralismo destinado a captar a los padres e hijos implicados en esta fórmula: “Votas y puedes recibir la ayuda”.
Las becas de mantenimiento que yo daría sería a aquellos chavales que no pueden acabar la Secundaria, tienen ganas de seguir estudiando , o al menos muchas ganas de continuar formándose, ,y las circunstancias económicas le fuerzan a tener que trabajar por narices. Apoyaría a los chavales con voluntad de seguir aprendiendo y que tienen resultados mediocres con una gran actitud. Los apoyaría para que estudiasen en lugar de trabajar.
¡Ahí sí aplicaría becas de “mantenimiento”!

Aunque sus resultados fuesen mediocres…
Aplicaría becas de “voluntad de estudio ante imposibilidad económica”…y no serían de mil trescientos euros que no sirven para mucho. Les adjudicaría un trabajador social a modo de tutor y aplicaría este principio auditor:
-Como quieres estudiar, el sistema te va a apoyar hasta donde puedas o quieras a través de tu esfuerzo. La llamaría beca: C.E.S.T.A. O sea: Como Estudias el Sistema Te Ayuda.
¡Esa sería la beca!
Y no esta beca que es una chapuza electoralista.
Señora ministra:
¿A quien va a intentar mantener en la ESO?
¿Al “niñato” de marras?
Me huele un montón a eso
. Y sabe lo que les digo, señora Sra. Ministra de MEPSD (pronuncie usted el nombre de su ministerio porque yo no puedo) y señor José Luis Rodríguez Zapatero:
-¡Que apoyen a los que quieren aprender y no a los que quieren terminar lo obligatorio!
Porque los segundos apestan a “niñato” o irresponsable. Si pudiese elegir mantendría más tiempo a los chavales aprendiendo. Dieciséis años es insuficiente para todo lo que hay que dominar. Adapten currículos parcialmente (no así en áreas como las matemáticas) para conseguir una juventud más formada. Y con los “niñatos”; mano dura aunque tengan muchos derechos. Con esos “niñatos”, que son los que me obsesionan, me movería en el borde de la ley sin saltármela. Seguro que hay fórmulas para domar a los salvajes. Y estos salvajes no se parecen en nada al salvaje de: Un mundo feliz, de Huxley. Estos salvajes son delincuentes potenciales que estoy cansado de “tolerar” cuando insultan, o amenazan, a caminantes entre otras “victimas” propiciatorias, solitarias, o aparentemente débiles.

Posdatas del chimpancé que grita inclinado hacia delante:

-¡Becas para los que quieran aprender y no tengan dinero!
-¡Disciplina para los “niñatos”
irresponsables; con una actitud claramente libertina e irresponsable!
Favorezcamos la voluntad y el esfuerzo, no la titulitis( a fin de cuentas pura estadística). Tengamos dos manos derechas de una vez, como mi amigo Pepe Visiedo; o el que ha escrito, estúpidamente, esto.