5 de abril de 2009

Extraña Liberación.

La liberación se ha descompensado. No hay igualdad de género.

Lo que voy a decir a continuación es políticamente incorrecto. Conforme pasan mis años voy teniendo menos miedo. Quizás me cueste caro esto que voy a decir y lo que diga en el futuro. Se supone que existe la libertad de expresión, cierto, pero sigue existiendo la censura, más cierto aún.
A las alturas que estoy de mi vida me importa un rábano que me censuren o me metan miedo. Que otra actitud puedo tomar… ¿Callarme?
Lo que pueden hacer aquellos, o aquellas que discrepen, es discutirme las ideas pero no contagiarme sus miedos, que es lo más frecuente. Hay un miedo ha hablar públicamente de estos asuntos. Al menos así lo siento.

Hay que reconocer que hay una serie de varones jilipollas o enajenados (no se puede decir otra cosa de ellos pues son violentos) formado por un minoría de descentrados. Estos desequilibrados peligrosos están haciendo que no se pueda criticar o juzgar justamente a la hembras; a las mujeres por sus actos de irresponsabilidad.
El mundo es de los dos géneros y tiene que haber igualdad basada en nuestra diferencia biológica. Una igualdad apoyada en la diferencia de sexos. Una igualdad que hay que construir, no cambiar de posición. Esa es la clave: Igualdad. Pero la situación actual nos ha caído encima a los varones del presente, a los varones de hoy.
Ahora somos el sexo débil. El varón es el sexo débil. Así me siento y para patalear me expreso ahora, en este documento.
Ese número de varones agresivos y violentos, una clara minoría entre las minorías, está metiendo el miedo en el cuerpo a muchas mujeres que juzgan rápidamente a los hombres de carácter, o con carácter; a los amantes de las antiguas tradiciones de fidelidad, respeto, sinceridad y dialogo. A los románticos (por ejemplo)…En base a esto ¿el romanticismo ha muerto? Y hablo del autentico romanticismo, el de las flores, el de la espera…El de la conquista lenta y el acercamiento progresivo hasta la copula o sin ella.

También esta sucediendo, y tengo claros ejemplos vivenciales de ello, que las mujeres casadas y “liberadas” con actitudes de “pendón desorejado” están haciendo su agosto. Ya esta bien, hombre. Ya esta bien. Ni tanto, ni tan calvo. Porque si el esposo se queja más de la cuenta, la hembra se queda con la vivienda, él tiene que pasarle ayuda y, encima, tiene que vivir en otro sitio.
Hay que entender que cada situación de este tipo tendrá su tesitura particular. Pero hay una clara tendencia de la justicia a ponerse de parte de las mujeres; porque…Porque han sido machacadas vilmente durante mucho tiempo; miles de años… Pero
¿Qué culpa tenemos los hombres de hoy de los errores del pasado?
¿Tenemos que pagar los platos rotos y el miedo público?
Pero esto ya no es así. Es el momento de dialogar y juzgar con equidad, no de proteger paternalmente. Sean ustedes razonables, no juzguen problemas modernos con ideas antiguas de múltiples abusos. Es el momento de juzgar con igualdad las diferencias razonables entre los diferentes sexos. Ambos sexos nos necesitamos demasiado para seguir manteniendo situaciones de desequilibrio público.
¿Somos incapaces
, a nivel general con el riesgo que supone decir esto, de establecer una situación de equilibrio?Creo que si. Somos incapaces.

2 comentarios:

  1. Anónimo7/4/09 22:16

    hola alberto:
    me han pazasado tu blog y estoy contento de saludarte.suerte con el empleo y el libro.
    tu amigo de amigos de africa con el que tomaste unas cervecitas hace poco.

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  2. Anónimo7/4/09 22:17

    hola campeon

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