28 de abril de 2009

¿Qué es la amistad? ¿Qué es un buen amigo?

Ahora mismo. En este momento. Quiero vapulear el concepto de amistad. Aquellos que no puedan soportar este ataque dialéctico no sigan leyendo. ¿Por qué? Porque puede ser cruel.

¿Qué es eso? ¿Lo saben ustedes? ¿Les suena el concepto amistad o amigo? ¿Les suena amiga?
¿Quizás la amistad es dar la razón ciegamente? ¿Es el silencio? ¿Es lealtad ciega ante los actos y comentarios de la persona que se aprecia? ¿Quizás la amistad es una manera de defendernos de los que nos pueden hacer daño? ¿Hacer daño? ¿Miedo? ¿Es el miedo a los otros el origen de la Amistad y la Asociación? ¿Es la amistad dar cobertura en el engaño y la mentira ante otro amigo o ser querido? ¿Es la amistad un tipo de útil, o herramienta, para los intereses de alguien? ¿Un elemento de manipulación? ¿Es eso; o no es eso? ¿Seguirían ayudando a un amigo que ya no lo es? ¿Le querían de verdad o solo lo necesitaban para usarlo o usarla?
¿Qué es la amistad? ¿Seguro que lo saben? ¿Seguro? Pues ya saben más que yo.
Me parece que muchos de ustedes no saben ni conocen el autentico concepto del termino. Lo siento. Rásquense, rásquense, si pueden, en su océano de contradicciones y dentro de sus complejos ocultos.
¿Tienen ustedes amigos? ¿Están seguros de ello?

Quizás la amistad y la conservación autentica de esta es lo realmente difícil; porque la amistad... La amistad no es lealtad ciega. Negativo. Eso es sumisión. La conciencia siempre debe estar despierta y la mente debe ser crítica dentro de la construcción de nuestro mundo con los demás (y las demás –lo siento pero no voy a usar la @-). Nuestro mundo necesita de relaciones afectivas distinguibles de las familiares y las de pareja (homo o heterosexual; aunque de las relaciones homosexuales hablaré otro día desde el respeto y aceptación).

Porque, sinceramente, sin amigos (independientemente de su calidad y autenticidad) estamos más solos aún…Y la soledad nos abruma; incluso nos aburre; nos asusta. ¿Soledad? ¿Amistad? Me río de mí mismo, por no hacerlo de nadie y ofender, en lo más profundo, a cualquier lector de esta hez de hoy. Pero era una hez que, tarde o temprano, expelería. Y no huele mucho.

¿La amistad se deshace como una montaña de arena? No. Recuerden a los tres cerditos. Depende de la solidez de la relación. ¿Es su amistad sólida? ¿Muchas preguntas? Si, demasiadas. Me estoy asustando de mi mismo. Me doy miedo…Cuando empiezo a teclear lo que me sale de dentro; de mi interior (esté donde esté).
Tengo una respuesta muy clara y solo es la mía.
¿Sigo haciendo preguntas o comienzo?

En fin; voy a comenzar por la amistad con las mujeres (cuidado; te has declarado misógino). Para mi es la más sencilla de explicar. Precisamente, por eso, las he ido perdiendo; o las veo poco. Resumiendo y siendo transparente (porque estoy cansado de tantas cortinas y miedos al que dirán) cuando he tenido muy buenas amigas me he enamorado de ellas. ¡Si! ¡Me he enamorado! O ¿Solo quería hacer el amor con ellas? Desde mi visión me he enamorado en el día a día, no puedo decir otra cosa. Como cuando he tenido sexo he tenido que pagar, como he dicho anteriormente, comprenderán donde ha ido, siempre, mi amistad con las mujeres. Pues, a tomar por saco. Alguna vez se ha salvado la amistad porque ha habido un distanciamiento y después de los años una leve, y poco frecuente, aproximación. No obstante no saben esas pocas amigas, que aun tengo, que no me importaría hacer el amor con ellas. Bueno con cada una de ellas en un momento diferente. Vale. Vale.

La ventaja de la amistad con una amiga, independientemente de la solidez de la relación, es que la presencia femenina cerca de uno es un regalo. Tengo que escribir también que no he querido copular con todas las amigas que he tenido; ¡Tampoco es eso! Pero si con la mayoría de las mejores amigas que he tenido en mi vida. Eso si. Casi todas, pero no todas. Cualquier agujero no es trinchera (variacion de una frase que escuché a un Triguereño hace muchos años).

Ahora viene una pregunta clave para mí. ¿Ayudarías a una amiga, que has perdido totalmente en el pasado, si llama a tu puerta? Siento decir que, si esta en mi mano y es sincera en su petición de ayuda, la ayudaré. Observen; no ayudaré de forma ciega; he puesto la condición de sinceridad. Lo siento pero la picaresca siempre esta ahí fuera y tampoco se trata de ser tonto. ¡Ayudaré con la condición de sinceridad y transparencia! Ayudaré como buenamente pueda si la condición se produce y tengo recursos. Decir esto me asusta ¿Recursos? ¿Sinceridad? ¿Antigua Amistad Desmantelada? Porque en el fondo, casi siempre, tenemos que ayudarnos a nosotros mismos. Pero un amigo puede dar empujones a una antigua amiga para que reinicie su camino (Hummm…empujones). Y ante la pregunta ¿Te acostarías con una amiga del pasado, momento en que la deseabas con intensidad, que llamase a tu puerta? Ahora mismo. Ahora mismo. ¡Siiii! Con su consentimiento, por supuesto. Me gusta la idea de compartir amistad y sexo. Con el riesgo que supone. Un riesgo dialéctico que forma parte de mi “proyecto esperpento” donde hablo de estos asuntos tan escabrosos e íntimos. ¿Íntimos? Bueno teóricamente íntimos.

Ahora es el turno de la amistad con los hombres; con los amigos. Un tema más complejo porque no hay tetas por medio, ni caricias, ni deseo de las susodichas (o sea ni deseo de tetas, ni de caricias, ni etc.) Normalmente cuando dos amigos hablan tienen pocos pelos en la lengua y hablan sin temor o sin prudencia. Sinceramente es una liberación desprenderse de los protocolos y expresarse libremente sin miedo a meter la pata. Mi amigo L sabe mucho de eso. Lógicamente los amigos que se expresan y se presentan como son contribuyen a una relación saludable. Cuando hay ofensa mandas un tiempo el colega a tomar por saco. Después haces las paces y, normalmente, todo sigue igual.

El problema entre colegas es más espeso cuando se compite por la misma mujer. Entonces, entonces todo se complica. Aquí mi amigo LL se lleva la palma. Y más aún cuando el asunto se repite sistemáticamente. Entonces, la amistad peligra en su estatus quo. No tiene porque perderse; pero muta en el sentido de que cuesta salir con tu colega y su parienta cuando su parienta te gusta a ti. O sea cuando te gustaría copular con su compañera sentimental del momento; es decir copular con la amada de tu amigo. Es, claramente, un marrón. Esa situación es crítica. No en el sentido violento sino en el sentido del mantenimiento de la relación tal cual era. Y la violencia debe ser cero si los colegas se aprecian y respetan verdaderamente. Pero la relación tiene que cambiar. He hecho mis experimentos mentales y prácticos; y es una putada; pero dos tetas pueden más que dos carretas. Una mujer puede mandar, para siempre o temporalmente, una amistad entre hombres a la porra. Por supuesto hablo por mi experiencia. No puedo escribir apoyándome en las experiencias de otros u otras; no soy telépata. A veces pienso que mi colega LL y yo acabamos compitiendo siempre por la misma mujer;y es una incomodez…Por no usar otra palabra. En definitiva acabas cansado de una situación que es tan frecuente. Acabas hasta las narices…

Desde el exterior de estas reflexiones puede expresarse, de forma congruente, el siguiente argumento:

¡Que decida ella!
Si, vale, que decida.
¿Pero?... ¿Y si no es a mi?
¡Cago en “ tooo”!

También puede interpretarse que los dos colegas, LL y yo en este caso, somos gays. Pero eso no es así, al menos por mi parte y, que yo sepa, por parte de LL.


Total que la relación de amistad entre amigos, siempre desde mi visión de las cosas, puede durar muchos años y ser muy sana. También puede disiparse simplemente en el tiempo sin incidentes por cambios en la situación familiar del amigo (cuando se casa). Y ocasionalmente la relación entre amigos puede ser demasiado absorbente para alguno de ellos.

Pero, con la franqueza como bandera, casi todos los problemas se resuelven. Porque un amigo siempre esta ahí para escucharte y discrepar. ¡Discrepar! No para dar la razón… ¡No estamos vendiendo laminados! ¡Ojo! ¡No estamos buscando que nos ayuden! Eso no se espera, simplemente llega. ¡Cuidado! Les recuerdo que la mentira es una herramienta muy usada. ¡No la usen en las relaciones de amistad! Porque la amistad va a durar menos que un caramelo en la puerta de un colegio.

Y ahora viene una reflexión final… Cuando estaba con mis amigas, esas con las que quería copular si me hubiesen dejado, no solían tener amigas duraderas…Pienso que las mujeres tenéis más problemas en mantener una amistad cuando manipuláis. ¡No manipuléis! Eso era antes, cuando estabais en un segundo plano. Pero eso terminó. Hablad con transparencia y sin tapujos. ¡La verdad por delante! Decidle a vuestra amiga que va feísima porque la falda da pena…No le digáis a vuestra amiga lo que quiere oír...¿Qué podéis estropear la amistad hablando así? …Eso es un error. Una falacia. Es un esquema mental femenino que viene de la tradición y las costumbres en un entorno machista.

¡Liberaros de una vez! Os tenéis que liberar mentalmente; y eso tampoco es acostarse con todo el mundo, o todos los tíos que están buenos; por ejemplo…
Escribiré otro texto, en breve, sobre la autentica liberación de la mujer. Lógicamente desde mi perspectiva. Pero más adelante. Más adelante. Sino me quitan este blog. Este tablón de anuncios digital.

También, otro día, continuaré con mi visión particular sobre los amigos de mis amigos. Ese asunto es espinoso y suele generar relaciones o no. Pero dejo esas reflexiones, sobre los amigos de mis amigos, para otro día en que no sea la Feria de Abril en Sevilla. Entorno rico en estas relaciones que, sinceramente, se agradecen por su frescor e intensidad.
Un abrazo a L y otro a LL.

Cerca de la última parada.

Jai puede parecer un grito de artes marciales, o puede parecer un simple saludo, o quizás se puede entender como el diminutivo de algún nombre habitual, pero en esta ocasión Jai es, sencillamente, el protagonista de esta nueva historia del metrocentro Sevillano. No se trata de un hombre especialmente atractivo ni feo. Es un hombre normal con el hábito normal de ir a trabajar por la mañana temprano. Ha cogido el tranvía en Plaza Nueva para bajarse en Puerta Jerez y, desde allí, coger el metro para ir de compras a las proximidades de Ciudad Expo.Hoy es su día libre.

Jai se siente hoy impresionante, se ha puesto sus lentillas y la sonrisa y él son una sola entidad. Ha pasado su tarjeta del consorcio de transportes que le ha descontando, del saldo disponible, el precio del billete. Decide colocarse en el centro del vehículo y elige un asiento abatible, de esos que hacen un ruido espantoso cuando se sueltan de golpe. Los que están en la zona de minusválidos. Jai, con rostro alegre y con cara de amigos, saluda a una chavala de una constructora y recibe una respuesta afable y distante; porque se fue alejando de él hasta colocarse a la distancia suficiente para evitar la charla. Jai, dentro de sí, espetó diciendo:

-# No pasa nada #

La última puerta del tranvía empezó a cerrarse con el pitido de salida. Se quedó un segundo entreabierta. Con premura aterrizó una morena de uno setenta, ochenta, sesenta, ochenta y otros números indecibles; otros números mudos. Ya dentro del gusano buscó un asiento y vio el que estaba a la vera de Jai. Y hacia el fue. Hacia el asiento. Jai en otras condiciones se habría ruborizado, pero no lo hizo porque estaba muy bien consigo mismo. Así pues morenaza se sentó a su vera e inicio, dirigiéndose a él y a nadie más, la conversación.

-Siempre con prisa. Estoy harta

Y Jai le fue a la Zaga.

-Así son nuestros tiempos. Calma.
- Gracias. Tengo que ir de compras y no tengo mucho tiempo.
-¿Y eso?
- Pues ya ves. Las cosas.
- No deberías dejar de sonreír. ¿Has visto el día tan bonito que tenemos?

Los dos giraron sus cuellos y cabezas hacia la ventana que tienen a su espalda. Un cielo luminoso, con nubes dispersas y azul, conquistó sus miradas. Jai no pudo dejar de comentar en su disfrute:

-Sabes. Solo los extranjeros valoran nuestro cielo y nuestro clima.
-La verdad es que si. Es día es precioso.
- Muy lindo. ¡Jum!
¡Jum! Es una coletilla muy habitual en Jai. Viene a ser como la expresión ¡sabes! Ó ¡Aja! Ó ¡si! Ó ¡Ahh!...Una coletilla muy común en sus diálogos e intensas conversaciones. Sobre todo cuando rodean su ética.

De repente Jai empezó a sentir calor dentro de si. Un fuego inusual que lo quemaba por dentro. Algunas mariposas comenzaron a moverse en su interior. Por primera vez se sonrojó y para su sorpresa, para su sorpresa ¡Ella también! . Entonces, con sus mofletes blancos ligeramente enrojecidos, Jai dijo:

-¿Cómo te llamas?
- Virginia. ¿Y tú?
- Yo Jai.
- ¿Jai?
- Si. ¿Te gusta?
- Jai es raro.
- Ya. Pero es mi nombre y mis amigos me llaman Mister Jai.
- ¿Eres peligroso?

Los dos empezaron a reír conjugados. Al unísono; en fase; juntos. Cuando terminaron la emoción compartida y consumaron el gesto de empatía; Jai reinició el diálogo sonriendo alegre y despejado.

-¿A donde vas Viki?
- Voy de compras cerca de Ciudad Expo.
-¡Coño! Pues yo también.
-Entonces estamos juntos.
-Y vamos juntos.

Ya ríen juntos en lugar de sonreír separados. Están conectados. Están en fase, por decirlo de alguna manera. La charla continua hasta Puerta Jerez. Jai cede el paso, como buen caballero, a la morenaza de tal cuerpo serrano que quita el “sentio”.

-¿Qué piensas comprarte con tanta prisa?
- Pues un móvil. El que tengo me esta dando problemas.
- Concho pues yo también voy buscando lo mismo.

Una mirada frontal sin amenaza los hace unirse. Porque se convierte rápidamente en una mirada de empatía total. Siguen mirándose durante unos cuantos segundos y ninguno se corta interrumpiendo el enlace visual, unión amparada en un cúmulo de anécdotas y la casualidad. Pasan dos segundos más. El coge su mano y ella; ella se deja. En otras condiciones Jai se habría cortado un poco pero hoy, sin saber porque, ¡Hoy es su día! Y sin cortarse ni soltar una de sus muletillas de inseguridad le expresa sinceramente a ella.

-Eres muy linda, y esto. Esto también lo es.
-Si –Risueña y moviendo su dedo gordo sobre la mano que le acabada de coger y ella aceptar-.
-Que móvil estas buscando.
-Pues me han hablado muy bien, por calidad precio, del Hvesubio.
-¡Coño! El mismo que yo busco.
-¿En serio?
- Que si. Que si.
- ¡Venga ya! Esto parece una broma.
- Que va. Que va. De “verdá” de la pura.

Comienzan a tener agujetas de tanto reír. Jai, que no está acostumbrado por el estrés de su trabajo, siente molestias en las mejillas y comienza a lagrimear un poco. Han llegado al acceso del metro. Bajan la gris escalinata de Puerta de Jerez, y dejan encima suyo la cartela blanca y verde que dicta: M e t r o. Entran en el agujero. Ambos disponen de la tarjeta del consorcio. Él pica dos veces; pica por ella. Ella, sin soltar palabra, se lo agradece con la mirada.

-¿Has cogido el metro alguna vez desde aquí?
-Que va ¿Y tú?
- Pues…pues yo tampoco.

Se sueltan la mano unos instantes gigantescos del espacio y del tiempo. Aún estando tan cerca no pueden creerlo. Son demasiadas coincidencias. Demasiadas.

-Pues esta estación esta abierta desde hace dos meses.
-Pero es que esta es la primera vez que lo cojo. Tanto el tranvía, como el metro.
Los dos se asustan un momento. Demasiadas coincidencias. Ella, algo cortada, toma la palabra:
-Yo pensaba que esto sucedía solamente en las películas.
-Sabes…Estas coincidencias me recuerdan una teoría de un amigo mío.
-Pues sabes que te digo…
- ¿Si? (Dice Jai pensando que se va a acabar el momento mágico)
- Que voy a aprovechar este momento contigo. Aunque sea raro.
- Me alegro.

Y en esto llega el metro al andén, se abren las puertas antisuicidas y después las del vehículo oruga. En cuanto se cierran las puertas el metro arranca y adquiere tal velocidad, respecto al tranvía, que se asustan un poco.

-¡Coño! Como tira esto.
- Desde luego.
Y ella coge la mano a Jai. Ella toma la iniciativa. Embobados y embelesados no se dan cuenta de que han llegado a su destino. Ya están en la parada de Ciudad Expo, muy próxima a la tienda de marras donde piensan adquirir la máquina llamada Hvesubio. No entienden como ha sucedido pero subieron, se sentaron, ella cogió su mano y, para su extraña sorpresa, han llegado. Y van juntos hasta el centro comercial. Van juntos de la mano. Llegan a la tienda y esta hasta la bola de gente. Jai no puede soportar la tentación de tomarse una primera cerveza.

-¿Una cervecita antes de entrar en la tienda?
-¡Venga! Pago yo. Te lo debo.

Sonriendo se sientan decididos en dos taburetes libres que quedan en la barra. Ella no hace ni el amago de sentarse fuera, en las típicas sillas de plástico alrededor de una mesa metálica y cuadrada. Ninguno discute la opción, les encanta la barra. Charlan, charlan y charlan; y mientras lo hacen sus manos se cruzan, se recruzan y vuelven a cruzarse. Se hacen, en ciertos momentos, una entidad de cuarenta dedos divididos entre uno; un uno dual que son ellos. Los pelos de las espalda de Jai, que es peludo, se le ponen de punta y se relajan cada cierto ciclo imprevisible; Los dedos meñiques de ella comienzan a temblar debajo de los zapatos de piel a un ritmo que ni ella puede controlar; y en cada movimiento la planta de los pies se le excita. Sé que es muy raro, pero Virginia es así; una mujer extraordinaria y guapa. Sin saber como ni porque en un instante indeterminado del tiempo ella se acerca a los labios de Jai; y empiezan a besarse con profundidad y franqueza. Besos francos con profundidad de lengua activa y móvil. Besos de tuerca, besos de tornillo (con salsa o sin salsa), besos profundos, besos rosas y besos amarillos. Besos intensos y decididos. Descansan un momento para respirar.

-¿Cuántas cervezas llevamos?
- Creo que cuatro cada uno.

Miran el reloj un momento y observan su dictamen irreversible: una y cuarenta y cinco. Se miran con ligereza y piden la cuenta.

-¡Que nos cierran la tienda!

Salen corriendo hacia la tienda de móviles. En su momento romántico, a que negarlo, el tiempo se había evaporado por entero. En consecuencia llegan corriendo a la tienda, prácticamente a la velocidad de la luz, y tras saludar en un cuarto de segundo llega la pregunta del millón:

-¿Tienen el móvil Hvesubio?

Y la respuesta es contundente:

- No. Acabamos de vender el último hace un momento. El martes nos llegan cincuenta unidades más.
-¿Qué hacemos? –Pregunta Viki-
-No puedo esperar ¿Y tu?
- Sinceramente me gustaría llevarme el nuevo celular a casa. La batería del mío esta fuera de combate. (Responde Viki con sinceridad)

Visto lo visto Jai pregunta al vendedor; con toda la simpatía y educación posible que sabe administrar cuando pregunta:

-¿Dónde podemos encontrar al menos uno?
-Hay un almacén grande a unos dos minutos en coche.
-Hemos venido en el metro.
-Ah. Entonces andando están a unos quince minutos. Sigan la avenida principal en dirección Sevilla. Cuando lleguen a una rotonda gigantesca cojan la primera a la derecha. Esa misma avenida deja a la izquierda el centro comercial.
- Gracias. – Expresan los dos a la vez-
- ¿Vamos?
- Venga.

Y comienzan a caminar hacia Sevilla. Ella coge sus manos después de ponerse a su derecha. Jai no puede contemplar como se expresan sus glúteos con el viento, con el aire y con la música de sus tacones rugiendo contra los adoquines grises. Jai se lo imagina al escuchar el taconeo y pide a Virginia que se adelante para observarla. Ella accede sin tapujos y él, en contra de todo pronostico o previsión, observa con intensidad y hace algo que no habría hecho ni en su imaginación. Jai improvisa, después de eternos segundos de observación, y se tumba en el suelo haciéndose el desmayado. Simula una pérdida de conciencia porque no puede soportar el peso de tanta oscilación. ¡Es imposible!
La morenaza se acerca a él, lo coge de las manos y se sube encima. Cubre con su melena su cara. El pelo largo de Virginia lo ciega, y al segundo lo recoge en un moño lateral mediante una gomilla que, aparentemente, ha sacado de la nada. Así pues ella se hace un moño a la izquierda de su impresionante y deslumbrante rostro.
Jai no puede creerse la escena. Él tumbado en la acera de adoquines y una mujer impresionante encima de él a las dos de la tarde. A las dos del medio día de un día extraño en que decidió coger el metro para comprar fuera del centro de Sevilla. A Jai no se le habría ocurrido esta fantasía ni este orden de cosas y acontecimientos. La realidad supera la ficción.
Con ella encima y el abajo; Virginia le habla al oído, al lóbulo derecho de Jaime, habla suave:

-¿Qué tal? Te gusta esta improvisación.
- Siiiii. ¿No me va a gustar?
- Como nos entretengamos más nos cierran la tienda otra vez.
- ¿Otra vez?

Ríen de nuevo porque, con franqueza, es lo mejor y más optimista que pueden hacer, después de los juegos en la acera. Juegos tumbados en la acera emulando la horizontalidad en lo vertical y al contrario. Se incorporan y siguen caminando cogidos de la mano. En esta ocasión ella a la izquierda y él, él, a la derecha. Y cogidos de la mano llegan al hipermercado. Compran los terminales móviles o artefactos de comunicación distante. La vendedora les dicta:

-Esperen a la descarga de la batería antes de la primera recarga.
- Vale. Vale.Gracias.

Salen del hipermercado y ella le propone otra cervecita con una tapa.

-Por supuesto. Es hora de comer.
-Eso.
-¿Pero?
-¿Si?
- No prefieres otro sitio.
- No soy muy exigente.
- Pero…Bueno…Vale
- ¿Y tanta duda? ¿A que se debe?
- Te explico. Pensaba en un Restaurante Argentino. Pero está lejos.
- Otro día Jai. Otro día. Ahora Jai. Ahora es el presente.
- Cierto Viki. El presente.
- Pues a tapear.

Jai decide soltarse un segundo de Virginia, patinar deslizando sus pies sobre el suelo encerado y girarse diciendo con carácter de presentador: ¡A tapear! ¡El día de la tapa!
Entran en el centro comercial anejo al hipermercado. Comienzan a buscar un lugar de reposición apañao. Virginia decide dinámica interrumpir un momento la búsqueda:

-Espera un momento. Espera.

Y le pega un beso de pegamento Epoxi. Sus labios quedan adheridos, sujetos y firmemente conjugados. Jai respira un momento y habla entrecortado y con un rostro feliz y relajado.

- ¿Una hamburguesa y terminamos pronto?
- Hummm. Prefiero tapa y cerveza.
- Mira. Pues aquí mismo.
- “Paentro”

Charlan de nuevo conectados con empatía casi telepática. Charlan. Ella habla de su trabajo por encima, y él también. Descubren que los dos son economistas. También que trabajan en el centro. Él cerca de Plaza Nueva y ella cerca de Plaza Encarnación. Se miran y gritan sincronizados:

-¡Nueva Encarnación!

Ríen con intensidad porque han dicho lo mismo a la par y eso, y eso no era tan fácil. Las carcajadas inundan el bar con sus vasos, sus platos, sus eléctricos artefactos…
El tiempo se disipa de tal manera que sin darse cuenta, en su empatía revuelta, erótica y natural cuando se percatan son las siete de la tarde. Han terminado de tapear hace un buen rato y han perdido la cuenta del número de cervezas. Si recuerdan haber ido unas cuantas veces al aseo a miccionar. Y recuerdan que no se han cansado de besarse. Jai, mentalmente ubicado en el paraíso, se expresa con cierta dificultad. Una dificultad al límite de la borrachera pero sin tenerla.

-¿Vamos a casa?
- Venga. Hipp. Wenga. Y ya no más cerveza.
- Vale. Ahora champán.

Y a carcajada batiente caen de los taburetes. El porrazo es impresionante. Caen juntos y de mala manera. Y se quedan en el suelo mientras les ayuda el servicio.

-¿Se encuentran bien?
- Si. Hippp. Muy bien.

Jai se incorpora y nota su camisa algo manchada.

-Hufff. Alguien esta sangrando un poco.
- Si. Es usted. Tiene una pequeña brecha en la ceja.
- Ufff. Es verdad. Pues no que parece que me han pegado.

Y virginia inevitablemente expresa con soltura intensa:

- ¿Te he pegado yo?
- Hummm. …Si.

Ríen de nuevo aunque sea redundante decirlo. Se lo están pasando tan bien que no dejan de reírse de sí mismos ni del mundo. Aunque el etanol esté un poco alto. Y, a que negarlo, las hormonas también.

-Tenemos botiquín. Le curaré la herida. – Expresa la encargada del turno-
-Gracias…

Diez minutos después están rumbo al metro. Ya no van cogidos de la mano sino enganchados entre caderas por una parte y las manos entrelazadas por otra. Como se caigan de nuevo la torta va a ser de órdago porque van caminando agarrados por todas partes y un poco ebrios. Jai lleva una ceja completamente cubierta por una gran tirita.

-Hufff. Que lejos está el metro.
-No pasa nada. Se nos va bajando la pea. Hippp-.

Veinte minutos después están picando a distancia con la tarjeta del consorcio que, en esta ocasión, usa ella. Ya en el andén Virginia lo mira un momento y le grita.

-Ahhhh. ¡Voy a suicidarme!

Chocando de bruces con el cristal con el gran error de no haber calculado bien la velocidad. En consecuencia inevitable rebota contra el vidrio y cae de bruces al suelo. Jai intenta recogerla. Recoger su humillación.

-¿Estas bien? – Expresa cariñoso Jai-.
- Si. Estoy bien. Avergonzada pero bien.

Y se pone de un rojo semáforo que afecta a todo su rostro. El gusano tarda poco en llegar, acceden a él algo doloridos después de los últimos impactos y se sientan juntos. Bueno, ella se pone encima de Jai durante todo el camino y coge sus manos como si fuesen reposa brazos. Cruzan los dedos y quedan en silencio todo el recorrido. El besa su espalda y nota que no lleva sujetador. Dentro de sí dicta asustado:

- #No me había dado cuenta #

Y no puede evitar cierta erección que ella nota y no comenta como algo inadecuado. Así llegan a la parada de Puerta Jerez. Después de pasar sentados: Cavaleri, San Juan Alto, San Juan Bajo, Blas Infante, Parque de los Príncipes, Plaza Cuba y Puerta Jerez. Llegan los dos calentitos porque Jai no puede notar que ella esta mojada. Salen al exterior dentro de ellos mismos y Jai pregunta a Virginia:

- ¿Cogemos el tranvía?
- Si. Ya hemos andado bastante por hoy.
- Venga.

En su situación actual llegan al andén del Tranvía de Puerta Jerez. Ella se pone detrás de él y presiona sus piernas y brazos sobre Jai, haciéndose los dos un solo ente con tanta superficie de contacto. Cuando el tranvía se aproxima parece que flota y es de color dorado. Es dorado el anden, dorado el metrocentro, dorados los carteles, doradas las aceras, doradas las personas próximas y dorados, dorados y adorables ellos. Conjugados entre y sin hacer daño a nadie, disfrutan de su unión mental y física. Son una entidad y lo aplican en el apartamento que ella tiene en el centro. Practican los números durante toda la tarde-noche y en todas sus variaciones: tres por tres, cuatro por cuatro, seis por seis, siete por siete ;y el sesenta y nueve.

El día ha sido completo y el día. El día ha sido dorado. El metrocentro ha sido una joya para Jai y Virginia. No se podían imaginar lo que este entorno mágico ha hecho; ni las extrañas posibilidades que ha ofrecido.


Constantino Carenado.

26 de abril de 2009

A los enfadados y maleducados.

Voy a publicar todos los comentarios. Hasta los que tienen insultos. Me va a dar igual. Así enriquecemos con la barbarie este blog. Que las palabras y las letras juzguen este entorno que a fin de cuentas es como un tablón de anuncios.
Quizás un día todo tenga sentido. Seguiré diciendo lo que me plazca y de la mejor manera posible.
Saludo a los educados y considerados; seguro que son buena gente. No puedo hacer los mismo a todos aquellos que se expresan de mala manera. Puede que estos salvajes tengan un extraño destino. Nadie ha visto su futuro .Pero si el futuro se basa en el odio y el insulto estamos perdidos; el futuro que tenemos será negro (será un oscuro y extraño destino).
Constantino Carenado.

24 de abril de 2009

Anticipo del "Proyecto Esperpento".Explicaciones.

El "proyecto esperpento" es el libro en que estoy trabajando ahora mismo. Es una novela de ficción en muchos sentidos ,y no lo es en otros; eso tendrán que descubrirlo ustedes.
El proyecto me pesa mucho mental y psíquicamente, cuando resulta que la protagonista ni me saluda ni me habla por razones muy lógicas y humanas. Entiendo su actitud.
El problema soy yo que en mi obstinación de continuar el libro ,después de la ruptura, no lo estoy pasando precisamente bien. Encima ella no quiere que lo escriba ni con seudónimos.
Disfruto escribiendo y, a su vez, lo paso fatal. Y esa combinación me hace escribir.Entre otras cosas me hace escribir estos textos que estáis leyendo los que visitáis el blog.
Informaré de como va el proyecto. Estoy deseando terminarlo para pensar menos en Medusa. Mi musa Medusa. Una mujer dulce y amarga. Erótica y salvaje. Una mujer con un par de ovarios y más sexy ,para mi, que Marilin Monroe (o como se escriba).

Constantino Carenado.

El Cerdo pide Perdón

Hace un momento he estado hablando con mis mejores amigos, que voy a llamar L y LL , sobre el relato: el Cerdo y su Pocilga.
Reconozco que me he pasado. Pido perdón a O. Lo siento de verdad. Y doy las explicaciones que me han llevado a este texto tan inadecuado y ácido: el cerdo y su pocilga.
En el fondo de todo esto esta mi ego dañado y dolido. Resulta que estoy escribiendo un libro que llamo "Proyecto Esperpento" y no se que nombre tendrá al final. Pues en dicho libro la protagonista es mi querida Medusa. Una mujer casada de la que estoy , ahora mismo y a mi pesar, enamorado. Como resulta que Medusa y yo hemos roto la relación de amistad y O. le da cobertura en sus escapadas nocturnas.Por eso he ofendido a O. Porque me duele ,en lo más profundo ,que su amiga O. apoye y cubra las escapadas con otros amigos ,que daré a conocer con seudónimos en el libro que surja del "Proyecto Esperpento". O sea le da cobertura en los embustes.Lógicamente he sido un cerdo con O. Es verdad. Pero un cerdo transparente, casi de cristal sin serlo. Por eso, por eso escribo esto.

Lo siento de verdad O. Pido perdón sincera y públicamente. Nunca más te ofenderé de esta manera tan salvaje. De echo la mejor amiga que tengo ,que voy a llamar M, me ha dicho con toda franqueza que ella me habría dado una torta.
No lo hagas O. por favor. Yo solo doy tortas con las letras y palabras ,y tu ya te defendiste públicamente la otra mañana. Y no voy a borrar el texto del Cerdo y su Pocilga por amor a la transparencia. Para que nadie diga nunca : este tío era un pedazo de pan , o era un buen tipo. ¡No! Eso se acabo. Estoy cansado de ser un hombre manso. Y como dice mi amigo L : te peleas con quien no tienes que pelearte. Y es verdad que no lo critico todo porque tengo miedo a perder. Es cierto. Sigo teniendo miedos.

22 de abril de 2009

El Cerdo en su Pocilga.

Lo que voy a contar hoy es una pequeña historia resumida de mis actos más recientes. Puede parecer un absurdo pero esta lleno de transparencia. Lógicamente desde mi perspectiva.
Antes de continuar quiero comentar a todos los que me quieren o aprecian que no se escandalicen por estas palabras, ideas o comentarios.
Más bien les pediría, a todos aquellos que me quieren o aprecian y son muy sensibles, que no sigan leyendo porque puede que les moleste mi falta de decoro y mi imprudencia
. No tengo tanto miedo como antes, ha fallecido en parte, y es posible que quiera llamar la atención. Lo dejo a su libre interpretación. Desde mi punto de vista solo quiero hacer temblar todas las bases de las ideas que nos han enseñado, y hoy voy a vapulear unas cuantas ideas morales y éticas.

La cuestión es que estoy haciendo un montón de "amigas" en el barrio. Y es posible que me denuncien por ello. Cuando conscientemente mi único propósito es disfrutar de una mujer bonita sin protocolos ni arabescos. En cierta forma les he declarado la guerra verbal a las mujeres que he ido conociendo.
¿Misoginia?
Es posible. En este texto hablo de libertad y sexo. Me va a costar seguramente caro pero no voy a dar nombres para preservar la intimidad de las mujeres a las que ofendo. Puede que me cueste la soledad el resto de mi vida, pero lo asumo.Todo tiene un precio si la justicia inmanente existe.

Acepto y deseo la igualdad de derechos de la mujer y del varón. Este texto no va de machismo ni nada por el estilo. Simplemente va de las elucubraciones de un varón impresentable, verborreico, enfadado y directo.
Un imprudente que esta atacando los límites del concepto intimidad, el concepto de orgullo, el concepto de deseo, el concepto de ansiedad, el concepto de paciencia, incluso un día embestiré el concepto de amor…O sea todos los conceptos posibles que suponen, mayoritariamente, poner la casa patas arriba. Esa casa llena de miedos en que vivimos. La vida que nos han enseñado nuestros padres con la mejor de las intenciones.

Soy un hombre que tiene ganas de observar el destape de una mujer que no se dedique a eso… O sea ,una novel a la que tenga cariño o aprecio.
Es posible hasta que me anulen el Blog, o me quiten de otro en que colaboro. Puede que así ocurra por ser políticamente incorrecto. Y demostrar públicamente que soy un poco cerdo; al menos eso me han dicho.
Lo aceptaré, que remedio me queda, y continuaré escribiendo en un cuaderno de papel con un portaminas o un lápiz cuando no me dejen escribir aquí o en otro soporte parecido.
Entonces aceptaré que me escuche el grafito sobre una hoja en blanco. Aceptaré eso hasta que me canse de escribir sobre algo, sobre alguien, sobre el mundo ,o sobre mí mismo, en mi condición de hombre franco y sin rincones.


No tendré más opción, si se me anula socialmente, que aceptar dicha anulación por desequilibrado, salido, cerdo, loco, guarro,…Todo aquello que se les ocurra a los que me tienen miedo; o a las que me tienen miedo, asco o me insultan.
Miedo porque hablo y escribo lo que nadie se atreve a redactar (bueno, lo que pocas personas no se atreven a decir).
Miedo porque escribo aquello que pienso y deseo para que quede constancia de cómo somos realmente y el montón de miedos y contradicciones que padecemos todos los humanos; y yo como escritor el primero.
Es una actitud donde demuestro que estoy peleado con el mundo en que vivo en muchos mas sentidos de los imaginables.
¿Seguro que estoy trastornado? O, más bien, ¿Estoy harto de tanto montaje y apariencia?

¡Tengo miedo a que me hagan daño!
¿No conocen esa expresión?
¿Les suena?
De repente, por ser franco y sincero, soy un acosador.
Soy un peligro.
¡Soy una amenaza!
¿Soy lo que los otros piensan que soy?

Ten cuidado porque ese tío esta loco.
O
¡Cuidado! Ese es un bocazas.
Y encima está aburrido.
Huuuuuu
¿Estaré más anulado todavía después de esto?

Acaso no puedo escribir que el aislamiento que llamamos intimidad es, en muchos sentidos, una falacia.

¿No se trata más bien del tiempo para uno mismo o una misma?
Que de lo que ocurre dentro de ese tiempo.

En fin después de escribir esto
Hasta es posible que me deshereden.

¿Cómo puede luchar uno contra los molinos de viento?
De ninguna manera. Estoy seguro que acabaré más desacreditado todavía.
No me importa.

Saben ¿Por qué?

Porque estoy atacando el concepto de intimidad y, en consecuencia, soy odioso para los demás. Bueno, para las demás. Y ahora entenderán cuanto.

Siempre he sido tremendamente sincero con las mujeres cuando he hablado. Pocas veces he dicho lo que querían oír. Uniendo eso al hecho de ser un hombre normalito y enemigo de entrar a las mujeres, aunque si de observarlas desde cerca u olerlas, es normal que sea soltero.
Hay más razones que publicaré, si las circunstancias no lo impiden, en un libro cuyo nombre no esta claro aún; pero trato como“proyecto esperpento”.
Como consecuencia de todo esto las ocasiones en que he estado con mujeres practicando sexo, con cierta profundidad, he tenido que pagar. Así de claro y sencillo. Y el “Proyecto Esperpento” trata de cómo he llegado a eso; porque yo antes no era así.
Así pues y siguiendo la línea de este tema tan escabroso y delicado, según nos han enseñado en nuestra cultura, tuve una necesidad. Desde fin de año no veo una mujer desnuda así que envié el siguiente mensaje a una amiga que hace tiempo y en condiciones relajadas, tomando copas y demás, dijo, seguramente en broma, que se acostaría por dinero.
Ni corto ni perezoso anoche le envié el mensaje siguiente, después de varios días dándole vueltas al tema, a esta examiga (desde hoy mismo) y vecina (que me odia o va a ignorarme):
“Hola O. esto no es una broma. Como Medusa no me puede ver tengo una propuesta para ti. Necesito ver un cuerpo de mujer. Solo un destape. Tu estas soltera y estoy dispuesto a pagar. Un beso.”
Minutos después, para aclarar más mis intenciones, le envío este otro:
“Desde que no veo a Medusa estoy falto de cariño. Soy un hombre pacifico con algo de pasta. No te ofendas pero tus pechos son generosos y necesito olvidar a Medusa. Un beso. Suelo estar despierto hasta las dos de la madrugada.”

En mi absurda configuración de las cosas, o ilusión según se entienda, pensé unos minutos que vendría a mi casa, tomaríamos vino juntos y la vería desnuda porque, últimamente, me están gustando las mujeres con un poco de sobrepeso. Pero eso solo era en mi mente. A los pocos minutos recibo este mensaje suyo:
“Eres un cerdo yo no soy cualquier tía, no te pases mas, creía que eras otra persona.”
Mi primera respuesta inmediata, ante su sinceridad y franqueza ofendida, es:
“Gracias”
Y al poco tiempo un mensaje un poco más largo:
“Tengo que reconocer que soy un cerdo. Es cierto. Pero se me ve venir. Mi pocilga se ve desde lejos. Sabes me he pasado sin mojar mucho tiempo por razones éticas. Solo te he pedido un striptis porque estoy falto de cariño. Solo eso. Acabaré recurriendo a profesionales. Y no debería ofenderte mi claridad. Soy un hombre transparente. ¿Sabes cuanto me costo, y me esta costando emocionalmente, Medusa? Noches de insomnio. No creas que lo estoy pasando bien, tu misma dijiste ¡Estas mal! Y es verdad. Pero solo soy palabras claras. No te ofendas. Solo se trataba de un destape. Como te he dicho antes: Nací lechón y moriré cochino. No volveré a hacerte propuestas de este tipo. Un beso y buenos deseos.”

Así deje el tema aparente y teóricamente resuelto pero esta mañana estaba desayunando en el bar que frecuentamos los dos. Estaba desayunando muy seria. En medio del bar, cuando ella ha terminado de desayunar y salía del local, se ha acercado a mi y me ha dicho públicamente.
-¡Deja en paz ya a la mujeres! ¡No envíes más mensajes! y ¡A mi no me hables! Hola y adiós.
- Vale, vale (solo he podido decir eso y he pensado con miedo #esta tía tiene coraje y me puede hacer daño #)

No me ha amenazado, de momento, con denunciarme. Pero ¿Qué pasa si lo hace?
No soy un hombre violento.
Soy un hombre que habla de contradicciones y gusta de poner las cosas patas arriba.
Solamente eso.¿Es eso un peligro?
Para mi no. Pero posiblemente de miedo.
Miedo a los demás y, sobre todo, a las demás.


¿Miedo?
¿Si el que tenía miedo era yo?
Y sigo teniéndolo…
Pero me he vuelto más descarado.
Me he hecho un hombre más ácido
Buscando el límite a las cosas más asumidas
De nuestro día a día.

Ven ustedes.
Soy, más bien, un hombre políticamente incorrecto además de borde, salido,egoista y cerdo.
Tan sencillo como eso. Y si soy un cerdo es porque me gustan las mujeres y la cerveza (el vino pasó a la historia).
Al enviarle esos mensajes probé suerte pero estaba fuera de contexto porque tomando copas no habría tenido tanta importancia. En un entorno de jarana y diversión simplemente me habría dicho que no sin ofenderse.

Resulta que es probable que sea considerado un acosadorporque soy un hombre que habla y escribe sin tapujos.
¿Por qué miedo al hombre que habla y escribe?Bueno…Más bien al hombre que escribe…
¿Por qué?
Porque muchos piensan que criticar a las mujeres, en estos momentos que vivimos, es un peligro y una provocación.
¿Seguro?

No quiero redundar pero tengo otro texto en este blog al respecto de la mujer liberada. Léanlo si quieren. Y en ese texto hablo de igualdad. Auténtica igualdad basada en la diferencia necesaria de sexos.

¡Es el momento de la autentica liberación!
Hablen. Escriban. Piensen.Sean coerentes y no mientan tanto.
¿Este es el mundo que nos ha tocado vivir?
¿No podemos cambiarlo?

Ahora que estoy tomando parte activa en la crítica a casi todoEmpiezo a ser un mal hombre.
¡Que casualidad!

Saben lo que sucede.
Es muy sencillo.
¡La mierda salpica!

19 de abril de 2009

La nube blanca y gigante

Adela es una mujer morena, guapa y de ojos mielosos. Eróticamente cilíndrica como ninguna otra. Normalmente nunca viaja en el tranvía pero hoy. Hoy precisamente ha aparcado cerca de la biblioteca pública para coger el Metrocentro desde el Prado hasta Plaza Nueva.
Ella trabaja cerca de Plaza Magdalena, como el perito Paco. Con su maciza robustez anda desde las proximidades de la biblioteca publica Infanta Elena hasta la parada de los Juzgados. Y anda con prisa y meneándose muy bien. Le da ritmo a sus zapatos negros de tacón estrecho.
Adelaida esta ansiosa por coger ese tranvía del que tanto hablan Constantino y Paco. ¿Por qué ella va a ser diferente?

Así pues, después de muchos años, se ha animado a ser una de esas bellas mujeres que adornan el metro a las siete y media de la mañana. Una morena cilíndrica de metro y medio con unos glúteos tan intensos que son aptos, irremediablemente, para observarlos baboseando y con detenimiento casi insano. Pero esa es otra historia.
La cuestión es que decidida y dispuesta compra su billete en la maquina expendedora bruñida y metalizada. El billete es grande y, sonriendo, va hacia el gusano pacifico que espera a un montón de personas que acceden sin prisa y sin pausa. El silencio es el ruido ambiente presente. Solo el silencio. Nadie habla. Adela entra ilusionada en el gusano. Realmente es difícil, para ella, ilusionarse por algo pero cuando lo hace es de una manera totalmente decidida.
Como una niña en una atracción nueva se coloca de pie prieta a una barra vertical próxima a las puertas. El temporizador externo indica que quedan tres minutos para la salida. Adelaida va a observar el recorrido por las ventanas. ¡Eso! ¡Va a disfrutar el viaje!
Pero las puertas se cierran antes de tiempo sin pitido alguno. Además se cierran cuando todos los asientos han sido ocupados y la única persona en pie es ella.

¡Ella de pie!
Los demás sentados
Y el tren cerrando sus puertas
Sin ningún pitido de aviso
, como le habían dicho.

Adela mira a la cabecera pero, pero, el conductor no está, y las puertas ya están bien cerradas.
¿Cómo podía estar antes el conductor en su puesto, y ahora no?
¿Qué está pasando?

El tranvía comienza a coger velocidad siguiendo su camino acerado. Adela es la única persona que va de pie. Mira a los hombres y mujeres sentados que no se han dado cuenta de ese simple y llano detalle. No han observado la ausencia del conductor.
-# Esto es normal #. –Piensa Adela-.

Dudosa en su grandeza de miel, la de sus ojos y mirada, decide acercarse a una mujer rubia que está cerca de ella.

-Hola señora. ¿Es normal que no haya conductor?

La señora con cara de sorpresa se dispone a responder inmediatamente pero, pero no puede hablar. Un esparadrapo de tejido color carne ha aparecido de repente sobre sus labios. La señora se asusta e intenta gritar y quitarse el tejido adhesivo pero no puede. ¿Por qué ella no puede mover más que sus ojos y sus parpados? Y la chavala que le ha dirigido la palabra, nuestra querida Adela, puede moverse perfectamente. O sea ¿Por qué la chavala se puede mover y ella no?
Adelaida gira su cabeza, con su rizada y larga melena entre castaña y negra, y contempla seria que todos los presentes están con sus bocas tapadas e inmovilizados en los asientos. Bueno más que inmovilizados están paralizados. Lo único inmovilizado son los labios. Todos los labios de todas las personas, excepto Adela, están tapados con esparadrapo de color carne. Y nadie puede quitárselo en su absurda parálisis.
En esto Adela tiene la sensación de que el tranvía se eleva de las vías pero, en su necesidad de atender a los viajeros paralizados, no puede contemplar como el metrocentro cruza la catedral por encima dejando el templo, con su pedazo de giraldillo, debajo.

¡El gusano pacifico!
¡El gusano pacifico está volando!
Sobre el cielo sevillano.

La ruta que sigue el Metrocentro es irremediablemente extraordinaria. Incluso, de forma extraña, le da una vuelta a la giralda como si fuese un Tío Vivo. Tras trazar varias circunferencias alrededor del campanario de la Catedral de Sevilla, el tranvía volador inicia una espiral ascendente hacia una nube blanca y gigante que absorbe el metrocentro poco a poco, hasta desaparecer en su esponjoso interior.

Adela, mientras todo esto sucede, ayuda a una señora mayor que parecía asfixiarse al no poder respirar por la nariz. Milagrosamente consigue retirarle el esparadrapo y tras respirar varias veces con intensidad, observa angustiada que no consigue articular palabra alguna. La señora mayor esta muda y comienza a llorar con los ojos muy abiertos. El color blanco de su pelo brilla de angustia recogido en un moño “coronil” .Adela que es una mujer fuerte, vivaracha y llena de palabras alegres, tranquiliza a la mujer como puede.

-¡No pasa nada! Calma. Todo esto tiene que tener alguna explicación.

Nuestra querida mujer, de pelo negro y rizado, mira por las ventanas y solo ve una niebla blanca muy densa. Ha estado tan atareada atendiendo a las personas próximas y a la señora que casi se asfixia…Que se lo ha perdido todo. No puede dejar decir en solitario y casi gritando:

-¡Pero que concho esta pasando!

Decidida comienza a moverse a lo largo del vehículo gusano para ver si puede ver algo. O sea ¡Ver algo a través de las ventanas y detrás de la niebla blanca! Pero por más que mira por una ventana o por otra. No ve nada. Solo el color blanco. Niebla blanca por todos lados.
Observadora y segura de sí misma comienza a secar lágrimas, y a consolar, a muchas personas que lloran de desesperación y de miedo. Varias, de hecho, han perdido la conciencia y duermen con los ojos cerrados y sin esparadrapo. Pocos viajeros saben que están dentro de una nube, aunque si notan que el vehículo gusano se ha parado.

Abajo. Debajo de la gran nube blanca, que rodea por completo el tranvía volador, la catedral ya no está. ¡Ha desaparecido!
Peatones, viandantes, hombres de negocios, madres, niños y mujeres impresionantes ven el hueco que ha dejado el templo. Porque el templo no está. ¡El templo no está! ¡Se ha ido!

Poco tarda en aparecer la policía que desaloja un montón de personas del solar plano que ha dejado la catedral. No están ni las escalinatas de acceso. Y la giralda permanece con el giraldillo, con su plaza, y un extraño solar donde antes estaba la catedral. Donde estaba solo hace unos minutos…Donde estaba el templo gótico más grande de España. Los medios de comunicación y helicópteros policiales aparecen para contemplar asustados el solar donde antes estaba; donde antes estaba la catedral.

Además la nube blanca y gigante tampoco esta ya. ¡El cielo esta despejado y el suelo también!
La avenida de la Constitución se ha quedado sin su impresionante fachada y ahora ofrece frente a si un solar grande y vacío. Con la giralda visible, en toda su longitud, al fondo.
Adela ve como se abre una sola puerta del tranvía y se dirige hacia allí muy decidida.

- ¡Cago en too! ¿Miedo yo?

Y sale del vehículo por la puerta recién abierta. Antes de abandonar el tranvía ve un suelo de baldosas oscuras. Comienza a caminar decidida hacia un punto claro que se agranda y al llegar a él; mira hacia arriba y no puede dejar de gritar sorprendida:
-¡Coño! Si estamos dentro de la Catedral de Sevilla. ¡Cago en too!
No sabía que parase aquí dentro
–Y se ríe de su propio chiste mientras continúa explorando-

Y mientras anda con sus zapatos de tacón negro sobre las losas cuadradas, comenta nuevamente para sí:
-# Esto solo me podía pasar a mí #

En esto la música de Titán suena en su bolsillo. Es su móvil y llaman de la oficina… ¡Oficina! (expresa la pantalla). Adela coge el teléfono y empieza a charlar dentro de la Catedral…

-Continuará-

Constantino Carenado.

16 de abril de 2009

Enfadado con el mundo

Desde que nací he tenido miedo.
Miedo al futuro,
Miedo al fracaso,
Miedo al castigo.
Miedo a perder el empleo,
Miedo a ser yo mismo,
Miedo a decir la verdad,
Miedo a los rumores.
Miedo a ser evaluado,
Miedo a querer,
Miedo a los desconocidos,
Miedo a no tener dinero.
Miedo a que no cuenten conmigo,
Miedo a cantar porque desafino,
Miedo a bailar,
Miedo a vencer a los molinos de viento.
Miedo a ser atracado,
Miedo a que me denuncien,
Miedo a ser considerado un loco…
¿Loco? ¿Quién diagnostica que alguien es un loco?
¿Aquellos que te odian?
¿Con los que discutes?
¿Los expertos?
¿Los que quieren desacreditarte porque les interesa por la razón que sea?

¡Ya estoy cansado de tanto miedo!
¿Miedo a ser considerado un subversivo?
¿Miedo a hablar?
¿A escribir?
¡Eso se acabo!

Sino puedo gritar con mis letras ¿Qué hago?
¿Aguantar el temporal y los actos de terceras personas?
¿Aguantar el temporal cuando la solución inicial y final la tienen los poderosos?
¿Qué puede hacer un perdedor como yo?
¡Escribir!

Y mi carta de hoy, mi vomitivo documento, va dirigido a los dueños del capital.
A los que se han hecho con grandes capitales,
O a los que ha tenido desde su nacimiento el poder económico y siguen teniéndolo.
¡Y me da igual su nacionalidad, su ideología o su religión!
¡Me da igual!
Ya no hablo de cambiar la mentalidad.
Ya no hablo de que cada uno se mejore a si mismo.
¡Ni lo pido por favor!
A todos los poderosos con superego o con ego normal
Engrasad el sistema con vuestro capital capturado anteriormente.
¡Engrasad la maquina que os ha dado riqueza!
¡Engrasad la maquina capitalista que os hace mantener vuestra riqueza o incrementarla!
¡Engrasad y no dejéis que hagan eso los estados cuyo dinero es de todos!

¡Ya esta bien!

¡Ricos y enriquecidos de nuestro mundo!
¡Aplicad un suicidio económico parcial e importante de vuestro capital!¡Ya!
Hablad con los chinos o los indios. ¡Que hagan lo mismo!
Rusos, Polacos, Españoles, etc.
¿Los Chinos se llaman comunistas? ¿Seguro?
¿Los chinos o rusos con mucho capital son comunistas?
¿Qué extraño?
¿Quizás un socialista puede tener cada vez más dinero?
¿Qué extraño?

Yo no puedo cambiar nada pero ustedes si.
Porque soy un mojón.
Pero un mojón que salpica.
¡Y espero salpicar mucho ¡
Hasta que me desacrediten como loco
Como desequilibrado verbal (perdón quería decir mental)

Y consigan que alguien diga
Pobre hombre…Estaba mal.
Y alguien responda creyéndoselo
¡Estaba loco!
El pobre estaba desequilibrado por tal
O por cual razón evidente.

¡No les suenan estos argumentos!
¿No les recuerda nada a los ricos que sean cristianos?
Por ejemplo…
¿Cristiano y rico hasta hartarse y más?
¿Qué nos ha pasado?
¿Somos tontos?

Si. Somos tontos y entupidos
¿Merecemos seguir siéndolo?

Recuerdo en Pedagogía un concepto de Educación Permanente.
¿Cómo?
¿Qué es eso?
Eso es algo que no existe
Porque muchos aspiramos a ser unos vagos
¿Este es el argumento que justifica a los ricos para mantener su estatus?
¿Y ustedes? ¿Qué hacen cuando delegan?
No juzguen a los pobres y a los que no tienen
Justificándose a si mismos
¿Tienen lo que se merecen?
¿Acaso su actitud no es fascista?

¡Engrasen por favor!Resuelvan hambre y paro
Con un suicidio económico parcial.
Hacedlo usando medidas publicas y de paz.
¡Que se sepa sobre vuestra aportación!
Practicar un suicidio económico parcial
¡Ya!

Me enseñaron de joven que cuando uno era joven quería cambiar el mundo; cuando uno maduraba se conformaba con cambiar a su pareja y/o familia; y ya en la vejez reflexionaba que lo único posible era cambiarse a uno mismo. Por supuesto cambios a mejor para uno mismo y los demás. Eso me enseñaron pero… Voy a gritar con mis letras sinceras y de paz. Pero voy a gritar…Según esta historia que me contaron…Tengo que gritar con letras:
¡Pues conviértanse todos, un momento, en viejos!
¡Conviértanse en algo distinto el rato suficiente para soltar parte de su capital!
Dejen de jugar al monopoli (o monopolio) con vidas humanas.
Dejen de jugar a los madel-man con seres humanos.

¡Ya esta bien!
Y todo en un entorno pacifico, de dialogo abierto y horizontal.
¡Absténganse los violentos!
¡Este texto no va destinado a ellos!
¡Los violentos pelearos entre vosotros y dejad tranquilos a los hombres de paz!

Estoy enfadado con el mundo.¡Muy enfadado!
¡Tremendamente enfadado!
¡Grito al mundo para que acelere su cambio a mejor!

¡Que los que tienen capital!
¡Lo suelten al sistema!
¡Ya!

Primero a resolver el hambre.
¡Que nadie más lo pase!
No hace falta para que haya genios
Y un buen futuro para todos.
El hambre es un ultraje a nuestra pequeña humanidad.
Nos hace parecer entupidos más que inteligentes
Como especie.

Segundo a disminuir el paro.
¡Que toda persona pueda realizarse en alguna tarea para vivir con los demás!
Y ya que hemos inventado el dinero desde hace miles de años.
¡Pues a ganarlo trabajando! ¡Escribiendo! ¡Criticando constructivamente!

Tercero ¡Por favor!
Los parásitos
, que todos sabemos quienes son, a trabajos básicos.
Tienen sus derechos y también sus deberes; y como no saben cumplir los deberes con los demás
(Porque solo piensan en su ombligo apestoso)
A tareas que no afecten a otros. Respetando la vida por encima de todo.

La vida es el máximo bien que tenemos.
¡Respétenla!
Respeten la vida de los otros
¡Que nadie olvide eso!
¡La vida es el bien que compartimos todos!

Y sigo gritando y enfadado con el mundo que me vio nacer.Y aunque he tenido suerte con mis padres, hermanos y amigos.
¡Sigo enfadado con el mundo que me ha tocado vivir!

¡Señores con capital!
¡Suicídense económicamente un poquito ¡
¡Sin esperar nada a cambio!

Engrasen este mundo tan mal repartido.Mal repartido por razones de origen,
Por razones de fracaso.
Por razones de sexo.
Por las razones que sean.

¡Hay muchas personas válidas!
¡Trabajemos de una vez juntos!
¡Ya!
¡Y trabajemos en paz y dialogo!
¡Ya!
Y al que no sepa
Que se le enseñe a aprender.


Señores con capital (comunistas, socialistas, sacerdotes, brahmanes, budistas,…etc.)
No piensen que son los elegidos.
La inflación de su ego no sirve para nada ni les va a dar más felicidad
¡Están equivocados!
¡Sean grandes hombres ¡
¡No sean ególatras!
¡No dejen que siga habiendo mil millones de personas pasando hambre!
¡Ya esta bien!
¡Solución!

Los mejores deseos del "pataleador" verbal de nombre : Constantino Carenado. 

13 de abril de 2009

Ha sido un placer Sr. Linden

Hola Sr.Linden. Es usted un claro ermitaño. Al menos para mí. Al ir a visitarle he encontrado lo que buscaba. He encontrado un hombre con muy pocos miedos, pocos amigos y grandes sueños. No pretendo, en este escrito, juzgar su pasado ni su conducta. Esta muy claro que el pasado no podemos cambiarlo (al menos de momento) y respecto al presente es lo que tenemos; y su presente es el que iba buscando. Buscaba aquello que le hace luchar y mantener su actitud juvenil en un envoltorio deteriorado y machacado por los años inevitables; esos que a todos nos van consumiendo y dando experiencias. Iba buscando las razones que le hacen estar peleado con el mundo, tras leer por encima sus argumentaciones expresadas en su Web http://www.fundacionplanetavivo.org/ . Y he encontrado sus razones; el sentido de su vida; la que usted ha elegido. Todo lo que voy a decir se apoya en sus palabras desde mis palabras y no hay contraste de opiniones con otras personas o expertos; lo que voy a decir no deja de ser parcial. Pero ¡Viva la parcialidad! Cuando lo que uno busca es generar reacciones y cambios de actitud en los otros ¡Viva la parcialidad! Cuando lo que provoca es calma más que odio. Y la parcialidad, en mi caso, me lleva al escepticismo activo.
Y ¿Qué es eso? ¿Qué estas diciendo, puñetero? Es opinar en base a lo que se sabe y ser capaz de cambiar la opinión cuando la evidencia lo demuestra. Siendo realista, muchas veces este escepticismo activo no se consuma porque no se dispone de la información necesaria para un buen juicio o una buena opinión. Así pues, normalmente, acabamos desinformados y con conceptos irreales. Pero es una lacra inevitable y, muchas veces, graciosa. Espero que los científicos o técnicos que lean estos sean capaces de reconocer su conocimiento y, a que negarlo, su ignorancia. Espero que esos científicos sepan sopesar las ideas del señor Linden; y las tengan en cuenta en contra de los madereros opuestos a políticas que molesten sus cifras; o a agricultores que talan selva para sembrar durantes unos pocos años en una tierra pobre en nutrientes y talar de nuevo cuando se agota…
Asumiendo mi parcialidad empiezo (y la de los científicos, técnicos, agricultores y madereros también. No puedo olvidarme de los expertos e interesados. ¡Por favor!)
Toda excursión tiene un objetivo, o varios objetivos. En esta ocasión se trataba de charlar con usted sobre sus teorías del cambio climático y las soluciones al problema. En ese sentido no he conseguido más de lo que ofrece su Web .Resumiendo (con la posibilidad de error argumental que supone para un inexperto como yo) la deforestación de las selvas amazónicas esta provocando un recalentamiento en el ecuador cuyos efectos son vientos más fuertes hacia el norte y hacia el sur. Como consecuencia de esos vientos extraordinarios (Ecuador –Norte y Ecuador- Sur) se provoca un efecto dominó. Dicho efecto dominó cambia otras corrientes importantes en ambos hemisferios con la consecuencia inevitable de un aumento de temperatura más aguda en el polo sur, donde precisamente la eliminación de selvas amazónicas ha sido, y es, más intensa o aguda. En las zona sur de las selvas, respecto al ecuador, es donde hay más metros cuadrados de selva amazónica (mejor kilómetros) talados. También argumenta que los efectos del calentamiento global son más una consecuencia de la deforestación de las selvas amazónicas, que del aumento del dióxido de carbono en la atmósfera (en su Web lo explica muy bien).
A mi entender los datos que presenta no son suficientes; pero si tengo que decir que es la idea que empuja sus ganas de vivir en estos momentos que esta encogiéndose y siendo dominado por la artrosis y los años. Es su intuición y la fe en sus ideas lo que tengo que destacar en mayúsculas, en negrita y con un tamaño de fuente de letra gigante (semejante a la plaza de toros de San Isidro).Es su intuición y miedo a una catástrofe mundial lo que tengo que gritar ahora.
Algún benefactor debería apoyar sus ideas económicamente para estudiar la posibilidad de la catástrofe anunciada y evitarla en lo posible. De hecho, si ocurre lo peor, mi piso va a estar bajo del mar como la casa de un cangrejo ermitaño. Y como no puedo respirar bajo el agua tendré que emigrar, o ahogarme para siempre.

Desde este blog grito a un benefactor comentado por Sr. Linden con esperanza:

-¡Sr. Bill Gates ayude a la fundación planeta vivo y póngase en contacto con el Sr. Linden! Para estudiar la posibilidad de que partes de su país sean ocupadas descaradamente por el océano Atlántico o el Pacífico. Y le pido esto con la máxima educación posible y fe en un hombre luchador y ermitaño que puede que tenga razón.
¿Todos los asesores tienen que ser gente normal y equilibrada? Píenselo. Usted parece un hombre listo e inteligente. Lea las ideas del ermitaño Sr. Linden y decida sus actos altruistas. Gracias y saludos.

Sobre mis compañeros de excursión quiero hacer una reflexión final muy cariñosa y curiosa. Hemos viajado a conocer al Sr.Linden cinco varones solteros, parados e inquietos mental y éticamente. ¿Nadie más se preocupa de estos asuntos por falta de tiempo? ¿Qué sucede? ¿Cuántos de ustedes dedicarían tiempo a conocer a un ermitaño cabezota (a que negarlo), que vive en invernadero sin agua corriente ni electricidad? ¿Cuántos de ustedes, entre ellos amigos y personas que aprecio, tendrían coraje suficiente para pensar distinto y escuchar a gente distinta que tiene cosas importantes que decir? Pocos. Muy pocos. Y no hablo de escuchar a marginados, ladrones, drogadictos, o pobres que ya de por si son ignorados en sus desgracias o problemas. Hablo de escuchar a hombres que tienen ideas para cuidar o cambiar el mundo en que vivimos .Hablo de hombres que quieren aportar ideas importantes. Y esos hombres también son ignorados y tachados de locos. ¿Qué es la locura? ¿Alguno de ustedes lo sabe realmente? ¿Todos tenemos que ser iguales como corderos en un redil? Piensen y actúen. Ya esta bien de mantenernos mirando nuestro ombligo hasta que nos llegue el día. ¡Actúen! ¡Piensen de una p. vez en los otros! Piensen que el loco puede tener la razón. ¡Ojo! OH, por contra, el futuro tiene que ser de los mansos y vacíos de ideas. ¡Que lluevan las ideas! Porque sino estamos perdidos y no tenemos futuro.
¡Ya esta bien! ¡Es tarea de todos! ¡Piensen en algo más que en ustedes mismos! ¡Y enséñenle a pensar a sus hijos en paz y dialogando! ¡Nada de violencia!
¡Verbo e inteligencia! Sino, no dejaremos de pensar como lo hacían los romanos hace dos mil años. No dejaremos de pensar con la entrepierna y el bolsillo.
Espero que cambiemos a mejor de una vez, usando el dialogo y la franqueza. Aceptando las situaciones incomodas que estas estrategias crean.
La verdad es que no creo que lo hagamos. Seguiremos vegetando distraídos sin mejorar nuestro mundo ni nuestro futuro. Y seguiremos tachando de locos a los que no van con los tiempos, o no siguen el caudal del río por seguirlo…
¿El pensamiento crítico ha muerto? Si es así. ¡Estamos perdidos!

Posdata: Gracias por su tiempo, Sr. Linden. Nos veremos pronto si Dios quiere.

ROSA.ET La Primera Historia Impresa de un Autor.

En cuestión de dos meses tendréis en el mercado "celulósico" (o sea en librerías) la primera edición de este libro. Puede que sea bueno, interesante o un mojón (eso lo decidirán los lectores -o sea ustedes-). No puedo negar que ,hace unos meses, sentí la necesidad de editarlo físicamente, y esta es la Sinopsis de la contraportada del susodicho libro:

""La novela es, probablemente, el género literario más libre de todos los que existen, y ... nos lo demuestra a la perfección con este libro. A través de la historia de la abducción de la protagonista, el autor reflexiona sobre lo que significa ser humano y la posibilidad de convivencia con otras especies inteligentes. El derroche de imaginación de la trama se fusiona con un estilo cercano y una mirada cargada de ternura hacia los personajes, con lo que nos encontramos con un libro capaz de fascinar a todo tipo de lectores: desde los más cercanos a la ciencia ficción hasta los que "sólo" buscan una buena historia"".
A título de curiosidad comentar que es un relato que terminé a finales del año 2005. Lo escribí durante múltiples visitas al casco histórico del mismísimo Cádiz , y hace poco decidí darlo a conocer de alguna manera. Y esta va a ser la manera en breve :

¡Rosa.et ! En librerías de Sevilla y Cádiz.

Os informaré, en el presente blog, cuando el libro esté en el mercado. Saludos.

6 de abril de 2009

Trabajador ciego pero no invidente.

Paco es un perito amigo de la rutina y amigo de su trabajo. Acaba de abandonar la línea veintiocho para coger el Metrocentro. Esta amaneciendo y la oficina está al final del recorrido, próxima a Plaza Magdalena y, por ende, a Plaza Nueva.
Paco, sistemático y sistémico, busca su posición en el tranvía. O sea siempre la misma. Es tal su proceder que busca el mínimo recorrido posible caminando desde el bus hasta tal puerta del metro, y desde tal puerta del metro hasta la oficina.
¡Así andas menos! ¡Así inviertes menos tiempo!
Paco es un poco obeso, como Constantino, pero se desplaza ligero (yo no, lo siento, solo ando ligero cuando tengo prisa).
Esta mañana, cuando entra en el tranvía, observa a una sevillana guapa poco tiempo porque rápidamente está trabajando con el teléfono. ¡Es urgentísimo llamar a Jesús! Teclea en el celular una posición de la agenda mientras el gusano pacifico recorre la calle San Fernando. Paco no ve, ni mira, ni “escucha” el amanecer que alumbra la antigua facultad de Derecho. Edificio que se expresa entre sombras naranjas de columnas y ángeles de piedra. Paco no ve, de momento. Solo oye al comercial que esta toreándole.¡Y el material de la Palma ¡¿Dónde esta?
Mientras Paco habla, el tranvía llega a la parada del hotel Alfonso XIII. En dicha parada entra Constantino con su café matutino ingerido. Rápidamente localiza charlando a Paco. Su amigo y compañero de trabajo.
-“¡Ahí está Paco! Y está liado “
Paco sigue hablando con el proveedor, con el distribuidor, con el comercial que hace su trabajo de torero magistral. Mientras hablan, Paco no ve como se acerca la Catedral con el giraldillo en lo alto. ¡Paco no ve más que su trabajo! ¡No ve! No ve la catedral ni ve a su amigo. Inicia su siguiente llamada. Y suena el teléfono de su amigo. Suena el teléfono de Constantino con su melodía infinita que interrumpe colgando el celular.
¿Alguien ha interrumpido el infinito? ¿Se puede hacer eso?
Paco se queda en cuadro. ¡Éste tío me ha “colgáo”!
Entonces me acerco a él que ni me ha visto, ni escuchado.
-¡Quillo! Que quieres. Mamón.
Paco, sonriendo, responde sorprendido:
- Buenos días.No te había visto.
- Buenas.Ya me he dando cuenta – le respondo con cara de “ajo porro”-.
Mientras hablamos, el tranvía ha parado en correos y el giraldillo saluda desde lo alto de la giralda. Pero nadie lo ve. Nadie.
El giraldillo coloca su escudo como paraguas y su lanza hacia el horizonte. El giraldillo se mueve. Se cubre ante el sol del amanecer para saludarlo y nadie, nadie.
¡Nadie lo ve!
Ignorado, toma su posición original como estaba.
¡Cómo veleta que es!
Se queda mirando al viento.
Y, un día más, se siente ignorado
Por los sevillanos.

Abajo, en el tranvía, la conversación entre Constantino y Paco ha terminado. Una llamada de teléfono, antes de la ocho, domina el diálogo de Paco nuevamente. Constantino observa la fachada de la Catedral que los deja con rapidez. La fachada nueva, la fachada restaurada e impresionante que no ve Paco en su laboral vorágine.

¿Para que tanta vorágine?
Mientras te pierdes lo importante.

¿Qué es lo importante?
¡Solo trabajar!

Mira a tu alrededor. ¿No lo has visto?
¿Solo ves en Semana Santa?
Con las imágenes circulando por calles preciosas e impresionantes.
Y las personas contemplando el paisaje
De cirios, capirotes; bandas y capas.
¡Músicas procesionales!

¡Mira tu ciudad! ¡La ciudad que te vio nacer!
¿Te has olvidado de ella?...
¡Sí! Te has olvidado.
Por qué eres un fanático del trabajo.

Ni tan siquiera has visto como llegábamos un día más a la Plaza Nueva que te saludaba con palmas de pasos; sonidos de puertas abriéndose; y sensores de presencia evitando que las puertas machacasen a alguien como una nuez o una almendra.
Salimos a la Plaza en la última parada. Apenas hemos hablado. El teléfono ha vuelto a ganar la partida.

¿Ese es el futuro?
¿Ha muerto la intimidad?
Y aquí me tienen gritando esto.
¡Bueno! ¡Escribiéndolo!

¡Apaguen los móviles!
De vez en cuando.
Y miren como arriba el gusano pacifico
A la plaza.
Como arriba girándose
Y con su pitido saluda
Al gusano que sale.

Seamos más humanos.
¡Miren a sus vecinos!
¡Miren la ciudad en que viven!

A Paco le cuesta eso.
Porqué solo ve números.

¿Es usted Constantino?
¿O es usted Paco?


N.B: Paco, te aprecio. Sigo siendo tu amigo (si no me desheredas tras esto).
Constantino Carenado

5 de abril de 2009

Extraña Liberación.

La liberación se ha descompensado. No hay igualdad de género.

Lo que voy a decir a continuación es políticamente incorrecto. Conforme pasan mis años voy teniendo menos miedo. Quizás me cueste caro esto que voy a decir y lo que diga en el futuro. Se supone que existe la libertad de expresión, cierto, pero sigue existiendo la censura, más cierto aún.
A las alturas que estoy de mi vida me importa un rábano que me censuren o me metan miedo. Que otra actitud puedo tomar… ¿Callarme?
Lo que pueden hacer aquellos, o aquellas que discrepen, es discutirme las ideas pero no contagiarme sus miedos, que es lo más frecuente. Hay un miedo ha hablar públicamente de estos asuntos. Al menos así lo siento.

Hay que reconocer que hay una serie de varones jilipollas o enajenados (no se puede decir otra cosa de ellos pues son violentos) formado por un minoría de descentrados. Estos desequilibrados peligrosos están haciendo que no se pueda criticar o juzgar justamente a la hembras; a las mujeres por sus actos de irresponsabilidad.
El mundo es de los dos géneros y tiene que haber igualdad basada en nuestra diferencia biológica. Una igualdad apoyada en la diferencia de sexos. Una igualdad que hay que construir, no cambiar de posición. Esa es la clave: Igualdad. Pero la situación actual nos ha caído encima a los varones del presente, a los varones de hoy.
Ahora somos el sexo débil. El varón es el sexo débil. Así me siento y para patalear me expreso ahora, en este documento.
Ese número de varones agresivos y violentos, una clara minoría entre las minorías, está metiendo el miedo en el cuerpo a muchas mujeres que juzgan rápidamente a los hombres de carácter, o con carácter; a los amantes de las antiguas tradiciones de fidelidad, respeto, sinceridad y dialogo. A los románticos (por ejemplo)…En base a esto ¿el romanticismo ha muerto? Y hablo del autentico romanticismo, el de las flores, el de la espera…El de la conquista lenta y el acercamiento progresivo hasta la copula o sin ella.

También esta sucediendo, y tengo claros ejemplos vivenciales de ello, que las mujeres casadas y “liberadas” con actitudes de “pendón desorejado” están haciendo su agosto. Ya esta bien, hombre. Ya esta bien. Ni tanto, ni tan calvo. Porque si el esposo se queja más de la cuenta, la hembra se queda con la vivienda, él tiene que pasarle ayuda y, encima, tiene que vivir en otro sitio.
Hay que entender que cada situación de este tipo tendrá su tesitura particular. Pero hay una clara tendencia de la justicia a ponerse de parte de las mujeres; porque…Porque han sido machacadas vilmente durante mucho tiempo; miles de años… Pero
¿Qué culpa tenemos los hombres de hoy de los errores del pasado?
¿Tenemos que pagar los platos rotos y el miedo público?
Pero esto ya no es así. Es el momento de dialogar y juzgar con equidad, no de proteger paternalmente. Sean ustedes razonables, no juzguen problemas modernos con ideas antiguas de múltiples abusos. Es el momento de juzgar con igualdad las diferencias razonables entre los diferentes sexos. Ambos sexos nos necesitamos demasiado para seguir manteniendo situaciones de desequilibrio público.
¿Somos incapaces
, a nivel general con el riesgo que supone decir esto, de establecer una situación de equilibrio?Creo que si. Somos incapaces.

Risas Perpetuas

ES PARA REIRSE ETERNAMENTE.

Vivimos tiempos de liberación. Liberación de la mujer entre otras teóricas liberaciones. Sinceramente tengo que reírme ante la expresión. Sé que esto que he dicho es políticamente incorrecto; y lo que voy a decir a continuación más aún. Sobre todo si es interpretado a conveniencia del que quiera, o la que quiera, criticarme o machacarme vilmente. Tienen mi permiso verbal. Me da igual lo que digan, pero tienen derecho a expresarse igual que estoy haciéndolo yo. Hablen, escriban, piensen…Por favor.
Expelo una gran carcajada cuando escucho la expresión: Liberación de la mujer.
¿Liberación?
Vuelvo a reírme. Porque es una pantomima. Habría que reflexionar sobre si la especie, no digo hombre porque me machacarían verbalmente de nuevo, esta liberada.
¿Esta ust@d liberado? (no se como se lee esto, así que no voy a utilizar la formula @ en más ocasiones)
¿Esta usted, persona humana independiente del sexo y de la condición social en que se encuentre, liberado? ¿Se ha planteado si es un esclavo? Un esclavo moderno que no ve las cadenas, no ve a los nuevos señores.
No ven ustedes que nos entretienen y el capital y el poder de decisión esta en mano de unos pocos. No ven ustedes que son libres los sinvergüenzas, los ladrones, los violadores,.. ¿No lo ven?
No observan que sigue habiendo unos mil millones de personas, seres humanos como usted y como yo, pasando necesidad, hambre y guerras (lo peor que podemos ofrecer y presentar como especie de carácter estupido).
¿Estamos liberados realmente? Vuelvo a reírme.
No observan que los sinvergüenzas toman decisiones que afectan a la comunidad. ¿No lo ven? No ven ustedes que los desvergonzados y egoístas amplifican su codicia sin límite usando el esquema de la máxima optimización de beneficios. ¿No lo ven? No ven que cuando una burbuja, que ha estado hinchándose muchos años, explota en la cara de los trabajadores y empresarios, los primeros se quedan sin trabajo y el empresario que ha estado ganando dinero se queda con lo suyo hasta que el terreno esta preparado otra vez para la siembra. No obstante, no puedo decir eso de todos los empresarios, seria injusto porque todos los empresarios no tienen éxito económico–creo que se dice así-.
No nos merecemos el calificativo de homo sapiens–sapiens. NO. El termino mas correcto para nuestra inteligente especie es el de homo-estupid .Ese es el mas apropiado y correcto. Solo somos capaces de ver nuestro ombligo; el de los demás nos importa un badajo (no se me ocurre un sinónimo apropiado).
Ahora voy al grano sencillamente con estas letras:
Ante esta crisis deberíamos plantearnos no mantener el sistema, sino reformarlo desde su base. Y ya. Es el momento de ejercitar nuestra inteligencia y libertad. ¡Ya! Y de una forma totalmente pacifica.

Primer paso….Especuladores a tomar por saco. A tareas que no afecten a la comunidad. A los otros; esos que están a diez metros, a dos mil kilómetros, o a cuarenta mil kilómetros de nosotros.

Segundo paso… demHipócritas y manipuladores a trabajar en tareas que no influyan en la vida de los demás seres queridos. O sea; todos los seres de este estupido planeta. Todos sin excepción. Porque a todos nos quiere alguien y todos somos importantes para alguien que, sencillamente, nos quiere o ama – a veces ciegamente (chungo, pero es otro tema muy estudiado por filósofos contemporáneos)-.

Tercer paso… Que los que decidan por los demás, los hombres “pospoliticos” y “posempresarios”, sean honrados, equilibrados, sensatos, sinceros y decididos. Esos son los lideres justos y necesarios. Los mejores lideres de si mismos y de nadie más. Hombres libres de políticas y de intereses de otros (y cuando digo intereses de otros me refiero a especulación).Hombres que existen y no quieren chupar del bote. Hombres sin ideología que limite sus actos volitivos.

Cuarto paso… Se acabaron los ídolos. Ya no hay ídolos. Todos son seres normales con una cualidad específica que les hace especiales para estar al servicio de la comunidad. Se acabo el concepto de éxito. Ha caducado. El hombre nuevo es él. Y tiene una capacidad de dialogo infinita.
Puede parecer comunista mi perspectiva. Un mojón para todos los comunistas. Es un grave error la ideología porque todos no somos iguales, tenemos que complementarnos no igualarnos porque no todos tenemos las mismas cualidades o, si prefieren, virtudes. Tienen que ser hombres libres de tópicos, o que intentan constantemente estar libres de ellos. Hombres sujetos a la ética, el respeto a la vida y multiculturales.

Quinto paso… Valoración del ser y desaceleración de la imagen física que es básicamente manipuladora. ¿No eran guapas las mujeres gordas hace cien años? …Con esto no niego el deporte ni el ejercicio físico. No me refiero a eso. Entiéndanme bien. Todos saben que se valora más la apariencia que la forma de ser. Mi idea va por ahí.

Sexto paso…Aquellos que no controlen la codicia y sean oportunistas y especuladores no deberían ser valorados socialmente ni tener el capital. Los “hombres buenos” están en desventaja total ante ellos. Los codiciosos, egoístas, mentirosos, especuladores…Todos aquellos que son “hombres normales” devoran sin piedad a “los buenos” machacándolos con su armamento desproporcionado y sin ética ni principios realmente loables (literalmente se los comen vivos). El “hombre bueno” piensa en los otros y el “hombre normal” (el que suele tener el poder de decisión sobre los otros seres humanos) solo piensa en sí mismo; en perpetuarse en el poder económico o político. El “hombre normal” no se acuerda de los demás a no ser que sean amigos, amantes o familiares. Y algunos “hombres normales” no se acuerdan ni de esos seres conocidos o queridos.
En fin, seguramente todo lo dicho es pura estupidez y muchos humanos
(homo sapiens-sapiens) han planteado argumentos parecidos a estos antes que yo.
Seguramente sigamos demostrando nuestra estupidez mucho tiempo.
Seguramente confirmemos al futuro que somos“homo-estupid “.
Ojalá nos demos cuenta pronto de que nos hemos equivocado al valorar socialmente más al ser humano instintivo y posesivo que al ético y racional.
El ético y racional es aquel que sopesa las propias necesidades y las de los demás; las de los otros; las de los conocidos y las de los desconocidos. Es el “hombre bueno”. ¡Busquémoslos! Porque hay muchos, y no me extrañaría que alguno de ellos sea un ermitaño o un misionero.

Pese a todo. Gracias por estar aquí.

N.B.
Lo de la liberación de la mujer, en este texto, era una simple provocación verbal.

Cerca del poder municipal

Reflexiones cerca del poder Municipal.

Esta nueva historia en el Metrocentro Sevillano comienza en Plaza Nueva.

Es un día luminoso. Acabo de salir de la oficina un día más y son alrededor de las tres de la tarde. Antes de abordar el gusano pacifico, que esta pendiente de abrir sus puertas, observo su simetría. Sus dos cabezas y sus puertas a ambos lados lo hace un transporte singular; respecto a otros vehículos de transporte público y no público.

¡Concho! Es tan simétrico por fuera, como por dentro.

Hoy, como casi siempre, estoy de pie cerca de la “cabeza tractora imaginaria” dirigida, en esta ocasión, hacia el Prado de San Sebastián. En mi tedio solitario comienzo a observar a la gente, a las personas próximas. Me encanta hacerlo.

Para mi sorpresa… ¿Quién va en cabeza?

Es el Alcalde pegado a su móvil ¿O el móvil pegado al Alcalde?
Pienso, al verlo, que me gustaría ser telépata en ese momento. Se mueve y cambia de posición en tanto habla al artefacto (ese que nos acompaña a todos lados hoy en día para estar comunicados o ¿controlados? -¿?-).Sus miradas son hacia el exterior del tranvía. Sus miradas atraviesan las ventanas del vehículo. Está ausente de su físico. Está metido en su diálogo o conflicto.

Miro a su alrededor y contemplo sus guardaespaldas que observan a los viajeros. Están repartidos entre el público para protegerlo de los violentos; esos que aún existen en nuestro nuevo siglo. Yo mandaría a los violentos con los miserables, con los ancianos, con los pobres para que viesen si allí sirven sus estúpidos procedimientos. Los reeducaría de verdad, con pocas concesiones.

¡Miserables los violentos!
Que la justicia inmanente
Os afecte solo a vosotros.
¡Lo que no suele ocurrir!
Para vuestra suerte.

¡Pobres hombres los violentos!
Pero eso es otro viaje, en Metrocentro.
Y quiero centrarme en el trayecto de hoy,
El trayecto emocional de hoy.

El Sr. Monteseirín, de pie y como un ciudadano más, continuaba hablando. Pasaron las paradas y no dejó de estar adherido al móvil; al móvil a él pegado (o era al revés).
Aunque a mi pesar no soy telépata. Si poseo cierta empatia (o imaginación –según se vea-). Una enfermedad en los tiempos que vivimos.

Observen el significado:
Empatia: Enfermedad de los estúpidos de corazón que sienten los problemas ajenos como propios. Actualmente este trastorno de la personalidad está en estudio por los psicólogos. Es una alteración de la conciencia que provoca infelicidad. Los psicólogos y psiquiatras están buscando soluciones a este problema psíquico de carácter minoritario.

En fin, otra vez se me han ido los dedos. Como iba escribiendo, el Alcalde estaba pegado al móvil; estaba triste y preocupado. También me pareció un buen hombre lleno de asuntos pendientes y personas coñazo pidiéndole favores.

¡Déjenlo en paz!
¡Déjenlo reflexionar!
Parece una buena persona… ¡No le presionen!

Esto fue un momento. Fueron cinco minutos. Desde Plaza Nueva hasta el Prado. Todo el trayecto hablando incomodo, levemente tenso y con sus lentillas puestas.

Parece usted un buen tipo. Deshágase de compromisos y de personas que no quieren trabajar. Deshágase de los pelotas. Quédese con los hombres que tienen ganas de mejorar la ciudad de Sevilla y sus distritos. Largue de su vera a todos aquellos que solo quieren mejorar sus bolsillos particulares. ¡No tenga miedo! ¿No recuerda a Juan sin miedo?

Léame, Sr. Alcalde, léame. Haga limpieza y más en tiempos de crisis. Aproveche la oferta:
PARECER y SER un buen político del pueblo llamado Sevilla, siendo leal a sus ciudadanos y no a los intereses de unos pocos.
¡Hágalo!

La lealtad a un ideal socialista es mejor que la lealtad a unos mojoneros egoístas que solo ven su ombligo.

En fin, Sr. Alcalde, fue un placer cruzarme con usted. ¡Sea! Por favor ¡Sea!…
Espero que no se le haya olvidado SER un buen hombre con los demás. Quizás sus hijos se lo recuerden, o algún misionero próximo, o un buen sacerdote amigo suyo...Ojalá pueda decir esto a los que solo usted sabe:

¡Quillo! ¡Vete a robar a otro sitio! ¡Aquí se acabo!

Engorde al municipio. Engorde a la ciudad. Sea humilde. Sea un auténtico humilde; uno de verdad. Como cuando viajó en el tranvía con nosotros como un ciudadano normal.
Bájese el sueldo públicamente mientras estemos en crisis. Por ejemplo; dé este ejemplo.
Ajústese el cinturón como muchos sevillanos. Sea usted mismo. Por favor.
Sé que es un buen hombre. Una buena persona. Ejercite su ética y su ideología política.

¡Siempre hay un camino!
Como el que seguimos durante cinco minutos
Desde la Plaza Nueva, hasta el Prado.
Un camino de hierro.
Un camino paralelo.

¡Sea humilde y auténtico!
Dé ejemplo en su caminar.

Y, con estos pensamientos y emociones, el Metrocentro llegó al Prado, se vació de personas variadas y un emotivo hombre, como yo, vio el futuro. Un futuro que siempre es bueno mientras amanezca y haya esperanza en mejorarse a uno mismo; y haya esperanza en que los demás también se mejoren a sí mismos.

Mañana seremos mejor que hoy; tenemos que garantizar eso en un entorno de paz social.
¿Acaso no hemos conseguido que el tranvía de hoy sea mejor que el del pasado?
¡Hagamos como los ingenieros¡
Ellos mejoran las maquinas.
¡Nosotros nos mejoraremos por dentro!


Constantino Carenado.

Mujeres en el gusano pacifico

No puedo negar que me cuesta levantarme para ir a trabajar, pero lo que narro ahora ayuda a tener un buen comienzo del día.

¡Las mañanas se alegran cuando empiezan!

No es difícil observar como la mayoría de los usuarios que entran en el tranvía sobre las siete y media de la mañana son mujeres. Es una gozada contemplar el desfile en la parada del Prado. Contemplar mujeres guapas antes de las ocho de la mañana de cualquier día, laborable. Una inevitable gozada.

No puedo negar mi disfrute en la contemplación de la mujer andaluza y sevillana. Mayormente niego mis principios más puros cuando, con el transcurso del suave recorrido del vehículo-gusano, contemplo la variedad de mujeres impresionantes y ataviadas:

A lo clásico
A lo moderno y atrevido,
A la moda.

Yendo a trabajar o a la rutina (que son casi lo mismo) puedes disfrutar con la vista.
Puedes contemplar mujeres maduras, de mediana edad y jovencitas.
Puedes contemplarlas yendo elegantes y bonitas.
Puedes contemplarlas a todas en el metro.
En el Metrocentro de Sevilla.

Recuerdo, en estos momentos, una madura que vi un día; una mañana temprano.
Llevaba un pantalón blanco bien apretado. Entonces pensé por dentro:

“” ¡Esta mujer es extranjera!
Y hoy sé que no lo era.
Era Sevillana; toda ella. “”

El recorrido fue como siempre, de unos cinco minutos, con sus tres paradas incluyendo la final. No pude dejar de mirar ese trasero prieto de blanco cubierto. Un pantalón blanco que dejaba ver sin ver.

Antes de llegar al Puerta Jerez giró su dulce cuerpo y de perfil; de perfil era peor. Ligeramente respingón me quemo por dentro…Un hombre con chaqueta tapó el espectáculo (nunca mejor dicho) y calmo mi libido.

En mi demencia sensual cambié de mujer guapa y observe una morena de ojos de miel que me congelo unos segundos. El metro quedo quieto.

Los segundos eternos presentaron su perfil suave, blanco y chato rodeado de su pelo intensamente rizado. Un pelo impresionante y castaño.

¡Aturdido miré a otro sitio!

Y vislumbre, antes de la última parada, una mujer árabe con su pelo tapado y sus ojos azabache sobre nariz generosa.

Su cuerpo cubierto por un vestido no marcador ,no podía ocultar sus manos. Los dedos no tapados.

Sus manos proporcionadas, sus dedos perfectos, sus nudillos en apariencia tiernos sin serlo. Sus manos sujetas a la barra metálica. Al asidero del centro del área de entrada y salida , del gusano pacifico que a Plaza Nueva arriba.

Es la última parada y mi libido sigue por las nubes.
¡Cuanta mujer guapa!
Disfrútenlas todas las mañanas.
Como yo lo he hecho.

¡Hay dicotomía!
¡Hay naturaleza!
¡Naturaleza observada!
¡No dejen de mirar!
El desfile de mujeres guapas
Que hay por las mañanas
De cualquier día, laborable.

Cuando van a la oficina
O vuelven.
¡Cuando van a comer!
¡Contemplen!
Tanta belleza. Que ya es algo más que el vacío.

¡Contemplen algún día!
Temprano. En la mañana.
Sobre las siete y media.
¡Una gozada!

Constantino Carenado